Aunque la competencia atraviesa un momento decisivo, la dirigencia de River comienza a mirar más allá en el calendario. Pretende resolver novelas importantes puertas adentro, con el objetivo de solucionarle dolores de cabeza a Eduardo Coudet y confirmar certezas. Así, llegaría la nueva firma del mejor arquero del país, quien contó con la aprobación de Franco Armani y se ganó su lugar a base de buenos rendimientos: “cláusula de 100 millones“.
Tras la lesión de Franco Armani, parecían surgir varias dudas en el mundo River con respecto al futuro del arco. Incluso, la dirigencia barajó la posibilidad de salir al mercado de pases en busca de un nuevo arquero de jerarquía, debido a que el tiempo de recuperación del Pulpo era incierto y Jeremías Ledesma había firmado contrato con Rosario Central.
Sin embargo, tras dialogar con el oriundo de Casilda, la solución se hizo presente puertas adentro, y poco a poco fue quedando en evidencia con el correr del semestre. “Le veo muchas condiciones a Santiago Beltrán, hay que darle la chance. Ahora estoy para acompañar al club desde donde me toque“, fueron las palabras que compartió Armani ante la consulta, según Maxi Benozzi.
Ahora, Stefano Di Carlo no solo actúa ante la aprobación del campeón del mundo, sino que también destaca el rendimiento del arquero para confirmar un nuevo acuerdo. “River se reunirá la próxima semana con la nueva representación de Santiago Beltrán, para arreglar la extensión y mejora del contrato del arquero de 21 años. La intención es ampliarlo hasta diciembre del 2029 y aumentar su cláusula de rescisión a 100 millones de euros“, aseguraron desde TyC Sports.
Un ‘nuevo’ seguro para River
Pasando en limpio, Stefano Di Carlo dio luz verde y preparó todo para acercarle un nuevo contrato al mejor arquero del país, que sostuvo a River en más de un compromiso y cumplió un rol clave en cada una de las competencias. Tal es así que Santiago Beltrán se hizo un lugar en la prelista de Lionel Scaloni, y aunque los arqueros para el Mundial parecen estar definidos, mantiene la ilusión intacta de superar el recorte final.



