Con el arribo de Eduardo Coudet, comenzó un periodo de reestructuración en River, que afectará desde el plantel hasta en el plano dirigencial. Así, llegaron nuevas caras para ocupar los puestos más importantes, como el de Director Deportivo, dado que Stefano Di Carlo apostó por la experiencia y jerarquía internacional para confirmar en el cargo a Pablo Longoria.
El dirigente no tardó mucho en hacer pesar sus primeras decisiones para el futuro del club, debido a que tuvo una reunión con Eduardo Coudet y Stefano Di Carlo en Brasil, justo antes del cruce entre River y Bragantino. Claro está que la prioridad no apuntaba a modificar el presente del equipo, sino que centraba la atención en el periodo de transferencias venidero.
Para ello, Longoria imaginó incorporaciones de jerarquía y presente en el Viejo Continente, por lo que rápidamente incluyó en su lista de posibilidades a un jugador bastante conocido en el fútbol argentino. Incluso formó parte del plantel campeón del mundo en Qatar, y casi con total seguridad dirá presente en la próxima cita mundialista con la Selección Argentina.
Se trata de Thiago Almada, quien, después de una temporada de poca participación con la camiseta del Atlético de Madrid, empezó a hacer mucho ruido en el mercado de pases. “Longoria quiere que el mediocampista llegue a préstamo a River”, confirmó Sebastián Srur, imaginando una incorporación que movilizaría por completo el fútbol argentino.
El camino que busca aprovechar River
A partir de la falta de minutos de Almada bajo la conducción de Diego Simeone, River encuentra un resquicio para negociar un préstamo, sin la necesidad de considerar el valor de mercado del futbolista: actualmente, está fijado en 20 millones de euros. Según Nicolás Distasio, todo se resolverá en las próximas semanas, por lo que el reloj ya está en marcha y en Núñez se muestran expectantes.



