A lo largo del último mercado de pases, la dirigencia de River protagonizó una gran cantidad de novelas. No encontró el tiempo suficiente para acercarle variantes exclusivamente a Eduardo Coudet, aunque los refuerzos que apuró por pedido de Marcelo Gallardo también impactaron en el nuevo ciclo. Así queda en evidencia al repasar la situación de un recién llegado desde Vélez, quien ya afronta un nuevo panorama en el cuadro de Núñez.
Tras las negativas de Maher Carrizo y Claudio Echeverri, Stefano Di Carlo entendió que necesitaba una opción segura para la parte alta del mediocampo millonario. Por esta razón, hizo sonar el teléfono en Liniers, donde se encontraba un futbolista cuyo pase pertenecía a River y podía regresar a costo cero, solo ejecutando su cláusula de repesca.
Se trataba de Tomás Galván, quien, después de hacerse un hueco importante en el equipo de Marcelo Gallardo, mantuvo su nivel y maravilló al Chacho. “A Eduardo Coudet le encanta Tomás Galván. Al entrenador de River le gusta que el volante pueda ir por los costados y ser una especie de enganche más adelantado”, afirmó Juan Cortese.
Ahora, dicha postura del técnico se ve reflejada en el avance de la dirigencia para firmar nuevamente al volante. “River inició charlas para renovarle a Tomás Galván. Su vigente contrato culmina el próximo 31 de diciembre y la idea es que lo extienda por un tiempo. Además, se lo quiere blindar con una cláusula de rescisión de 100 millones de euros”, confirmaron desde La Página Millonaria.
River evita dolores de cabeza
Producto de los sondeos constantes de los equipos del exterior, River acerca una cláusula de rescisión imposible al momento de negociar cada renovación contractual. Dicha tendencia no cambiará al centrar la atención en el futuro de Tomás Galván, quien, además de sostenerse como titular en el Millo, empieza a reconfirmar su futuro.



