Desde que terminó su primera etapa en el banco, Marcelo Gallardo nunca dejó de buscar un goleador que encaje con su idea. Tras la salida de Julián Álvarez en 2022, el DT apuntó a un nombre que por entonces brillaba en la MLS y que estuvo realmente cerca de ponerse la camiseta de River. El propio futbolista lo reconoció tiempo después y reveló detalles desconocidos de aquella negociación.
El llamado que ilusionó a todos
El elegido era Valentín Castellanos, figura en ese momento y con proyección europea. El atacante admitió que la chance lo seducía y que la presencia del Muñeco pesaba fuerte en la decisión. En una entrevista recordó: “River es un club que te dan ganas de estar ahí, también por lo que significaba Gallardo y todo lo que podés aprender de un DT como él. No se llegó a un acuerdo por tema de números”, dejando en claro que el obstáculo fue estrictamente económico.
Con el paso del tiempo y ya instalado en Europa, el delantero volvió a referirse al interés del Millonario. En diálogo con los periodistas de streaming @Lagusneta y @teodeliaa, reveló que el entorno también jugó su parte en aquella historia: “Mis amigos de Mendoza y mi hermano son todos hinchas de River, me volvían loco para que vaya. Llegué a hablar con el ayudante de Marcelo Gallardo, Matías Biscay”. La frase volvió a encender la ilusión en Núñez.
Cuánto cuesta hoy y por qué es casi imposible
Si en 2022 su cotización ya representaba un esfuerzo grande para la dirigencia, hoy el escenario es todavía más complejo. Según el sitio especializado Transfermarkt, su valor de mercado ronda los 25 millones de euros, una cifra muy lejana a las posibilidades actuales del club. Además, tras destacarse en Girona y Lazio, firmó contrato con West Ham United, lo que eleva aún más cualquier hipotética negociación.
Así, el nombre de Castellanos vuelve a aparecer cada vez que River necesita un nueve, pero la realidad económica marca distancia. El interés existió, el llamado fue concreto y el propio jugador admitió cuánto le seducía la idea. Sin embargo, por ahora, la historia parece haber quedado en una cuenta pendiente.


