(ARGENTINA).- “El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín”, describió Oscar Ruggeri en F90, de ESPN, al explicar el dolor que todavía arrastra Marcos Acuña antes del superclásico que se jugará el próximo domingo a las 15 en La Bombonera. El lateral de River sufrió el pisotón durante el empate en Junín y empezó la semana previa al partido sin el alta médica.
En el mismo programa, Oscar Ruggeri completó su explicación: “El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín. Ahí está complicado”. Se refirió al golpe que Acuña recibió en el estadio Eva Perón, frente a Sarmiento. El lateral tuvo que dejar la cancha durante el segundo tiempo y Francisco Ortega entró en su lugar.
La descripción de Oscar Ruggeri ubicó la lesión en el pie, aunque Acuña también había terminado aquel partido con molestias en el hombro izquierdo. El problema principal quedó concentrado en la zona del pisotón, que seguía generándole dolor al lateral.
Ante Belgrano, Acuña concentró con el plantel y viajó al Kempes, pero finalmente quedó descartado y no firmó planilla. Después disputó 30 minutos en un amistoso informal frente a Ferro en el Camp y terminó con dolor en la zona afectada. Ante Racing no integró el banco de suplentes y Ponzio decidió preservarlo con el superclásico como objetivo.
El cuerpo técnico mantenía la cautela frente a su evolución. Antes del cruce quedaban cuatro jornadas de trabajo para River, y Acuña iba a ser evaluado para determinar si podía aumentar las cargas y acercarse a una convocatoria.
La presencia del lateral ante Boca seguía sin definirse: no estaba descartado, pero tampoco tenía garantizado jugar en la Bombonera. Las palabras de Oscar Ruggeri llegaron en la previa de un partido que Acuña quería jugar por su trascendencia y por lo que representa para el futuro de River.
El plantel tenía previsto volver a entrenarse el miércoles a las 10 en el Camp, con Acuña bajo evaluación. Moreno también figuraba entre los nombres de River a seguir de cara al superclásico.






