(ARGENTINA).- “El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín”, dijo Oscar Ruggeri en F90 (ESPN). Marcos Acuña disputó 30 minutos en un amistoso informal de River y terminó con dolor en la zona afectada. La prueba no despejó la incógnita sobre su presencia en el Superclásico.
El traumatismo en el pie izquierdo se produjo durante el empate ante Sarmiento en Junín. Acuña recibió un pisotón que lo obligó a dejar la cancha en el segundo tiempo, y Francisco Ortega entró en su lugar. Desde entonces, la molestia en el pie fue el principal problema para el lateral.
“El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín. Ahí está complicado“, contó Ruggeri en F90 (ESPN). En aquel partido, Acuña también terminó con molestias en el hombro izquierdo, aunque el problema principal se concentró en el pie.
Antes del amistoso, Acuña había concentrado con el plantel para el partido ante Belgrano y viajó rumbo al Kempes. Finalmente quedó descartado y no firmó planilla. El viaje con el grupo, por lo tanto, no se tradujo en su participación en ese encuentro.
La prueba informal se jugó ante Ferro, en el Camp. La evolución de Acuña en River venía siendo lenta y, al comienzo de la semana previa al clásico, todavía no había recibido el alta médica. Su presencia seguía en evaluación después de terminar con dolor tras jugar.
Frente a Racing, Acuña ni siquiera integró el banco de suplentes. Leonardo Ponzio decidió preservarlo con el partido ante Boca en mente. En el cuerpo técnico mantenían la cautela mientras seguían de cerca su estado.
El plantel tenía previsto retomar los entrenamientos el miércoles a las 10 en el Camp, donde Acuña iba a ser evaluado para determinar si podía aumentar las cargas de trabajo. Quedaban cuatro jornadas de preparación antes del Superclásico. El lateral no estaba descartado, pero tampoco tenía asegurada su presencia ante Boca, en la Bombonera, el domingo 1 de noviembre a las 15.






