En la noche del domingo, River superó sin grandes contratiempos a Belgrano de Córdoba, lo que le permitió llegar de la mejor forma posible a un tramo clave del semestre. Sin embargo, no todas las noticias se centran en lo ocurrido durante los 90 minutos, debido a que Leonardo Ponzio también tomó una decisión clave con Marcos Acuña, quien no jugó contra el Pirata, pero apunta a ser el máximo “refuerzo” del Millo en el Superclásico.
El campeón del mundo encendió las alarmas durante la última semana, debido a que, después del empate contra Sarmiento de Junín, sufrió dos molestias que prometían dejarlo afuera de los partidos más importantes del semestre para River. Sufrió un golpe en el hombro izquierdo y un pisotón en el empeine del pie izquierdo, por lo que Leonardo Ponzio prefirió evitar riesgos innecesarios y decantarse por Francisco Ortega.
Finalmente, el ex Vélez dijo presente en Córdoba y cumplió con creces, mientras que Marcos Acuña quedó afuera del banco de suplentes de River. De esa manera, queda confirmado el panorama del director técnico, quien prefiere que uno de sus jugadores más determinantes descanse y guarde fuerzas para los clásicos contra Racing en el Monumental y Boca en la Bombonera: el Millo jugará contra el eterno rival el 1 de noviembre.
Por lo tanto, la ausencia del ex Sevilla contra Belgrano de Córdoba está lejos de representar un nuevo dolor de cabeza para el León, sino que se da para pensar en los próximos compromisos del cuadro de Núñez. Sobre todo ante la exigencia que asoma en el calendario, ya que a River le quedan 9 puntos en juego y tiene dos clásicos por delante, justo en medio de su recta final para clasificar a las copas internacionales.
El dolor de cabeza que sí sufre River
Por otra parte, Fausto Vera sí terminó la goleada contra Belgrano de Córdoba entre algodones, debido a que sufrió una molestia en el isquiotibial derecho y debió irse reemplazado del compromiso. Se realizará estudios en las próximas horas para conocer el grado de la lesión, aunque Leonardo Ponzio ya tendrá que marcar un asterisco en su mediocampo de cara a la próxima semana.







