River empieza a encontrar respuestas dentro de su propio plantel en medio de las versiones que anticipan la posible llegada de Ramón Díaz. Uno de los futbolistas que logró recuperar protagonismo es Tobías Andrada, quien dejó atrás la lesión y volvió a mostrar condiciones para convertirse en una pieza importante del equipo. Su presente permite que la expectativa vaya en aumento de cara a un eventual cambio de DT, con la posibilidad de que el volante protagonice una de las primeras buenas noticias para el nuevo ciclo.
“Estoy contento por cómo se están dando las cosas. También es mucho del grupo, del equipo. La idea de juego de River me favorece y me siento muy cómodo jugando acá”, expresó Andrada hace unos días, antes del cruce contra Sarmiento y tras regresar a las canchas. Así, se afianza como una garantía para el Millo en un tramo clave del semestre, donde también podría encontrarse con un nuevo entrenador.
En Núñez, el panorama también anticipa cambios por las versiones sobre el regreso de Ramón Díaz, quien podría asumir la conducción técnica en medio de la incertidumbre alrededor del futuro de Leonardo Ponzio. Si finalmente se concreta la llegada del riojano, Andrada prácticamente aparecería como un primer “refuerzo” para el nuevo ciclo, ya que no necesitaría incorporarse desde otro club para acercar soluciones.
El regreso del volante representa una noticia positiva para River, que necesita encontrar regularidad en la recta final del Torneo Clausura. Mientras tanto, el ex Vélez sigue acercando respuestas favorables, tanto por su recuperación como por su nivel. Pasando en limpio, en un contexto en el que se habla de posibles cambios en el banco de suplentes, el mediocampista mantiene sus objetivos claros y sigue convenciendo puertas adentro.
El pase que cerró River hace unos meses
Durante el pasado mercado de pases, Stefano Di Carlo acordó con Vélez y pagó 6 millones de dólares por el 70% del pase de Tobías Andrada. Además, River podrá adquirir un 14% adicional dentro de un plazo de 18 meses, en caso de que cumpla una serie de objetivos deportivos, entre ellos que el mediocampista dispute más del 65% de los partidos y que el equipo consiga un título.

