(ARGENTINA).- River sufrió dos expulsiones directas antes del entretiempo —las de Felipe Esquivel y Thiago Acosta— y la inferioridad numérica le pasó factura en la final del Torneo Proyección Apertura 2026: Racing se impuso 2-1 en el estadio Florencio Sola de Banfield y cortó una sequía de 63 años sin títulos en la categoría.
Dos expulsiones que torcieron la historia
Esquivel y Acosta, dos de los mediocampistas más creativos del equipo millonario, vieron la tarjeta roja directa antes del descanso y dejaron a River con nueve jugadores durante más de un tiempo. Fueron infracciones evitables, errores de lectura en una instancia decisiva que condicionaron el desarrollo y obligaron al resto del equipo a un desgaste físico y mental enorme. La ventaja numérica la capitalizó Racing con el gol de apertura de Fraga, que puso el 1-0 en un primer tiempo en el que la Academia había mostrado superioridad incluso antes de las expulsiones.
Con dos hombres menos, River encontró el empate apenas arrancado el complemento gracias a una aparición de Espíndola. El gol devolvió la incertidumbre a un partido que parecía encaminado y premió el esfuerzo colectivo de un equipo que nunca bajó los brazos pese a la desventaja.
Racing sintió el impacto del 1-1, perdió claridad y por momentos jugó más con empuje que con ideas, pero mantuvo la búsqueda. En esa insistencia llegó el gol de Aguirre, que desató el festejo en la tribuna visitante y selló el 2-1 definitivo. El Millonario ya no tuvo resto para reaccionar: el cansancio acumulado por jugar más de 45 minutos en inferioridad numérica le impidió volver a inquietar a la defensa académica.
River se volvió del Florencio Sola con las manos vacías y con la bronca de haber entregado una ventaja decisiva por errores propios. La Reserva tendrá revancha en el próximo torneo, con la base de un plantel que mostró carácter para competir incluso en las peores condiciones.


