(ARGENTINA).- “Estamos muy felices por lo que ha conseguido este grupo, esta familia”, dijo Robinho Quinto, el defensor colombiano de 18 años que se transformó en la figura excluyente de la Reserva de River en la victoria por penales frente a Boca por las semifinales del Torneo Proyección. La actuación en el Superclásico aceleró los planes del club de Núñez: la dirigencia ya inició gestiones con su entorno para que firme su primer contrato profesional, porque el jugador aún no tiene ningún vínculo formal y la intención es blindarlo antes de que aparezcan ofertas desde el exterior.
Eyder Robinho Quinto Robledo nació el 20 de noviembre de 2007 y llegó a la Argentina con apenas 15 años desde Turbo, Antioquia. Su arribo al fútbol argentino se dio a través de un paso previo por las inferiores de Belgrano de Córdoba, hasta que en 2025 se incorporó a River mediante un convenio con Medellín City. Por normativa FIFA para menores de edad, no pudo ser fichado de inmediato y recién pudo entrenarse con el club durante la segunda mitad de ese año.
El zurdo de 1,85 metro debutó en la Cuarta División en la primera fecha de este año frente a Rosario Central, pero su salto a la Reserva llegó hace pocas semanas. Sumó 25 minutos en los cuartos de final contra Lanús y en el Superclásico fue titular como lateral izquierdo, una posición que no es la suya natural pero en la que rindió con solidez defensiva y peso en ataque. Su actuación incluyó intervenciones claves en el juego aéreo, duelos individuales ganados y participación en la jugada de un gol anulado.
El defensor también acumula experiencia internacional: fue convocado a la selección colombiana Sub-19 para disputar el torneo Maurice Revello —el antiguo Esperanzas de Toulon— que se desarrolló entre el 31 de mayo y el 13 de junio de este año. Ese rodaje con su país, sumado a su rápida adaptación al fútbol argentino, alimentó la decisión de la secretaría técnica millonaria de avanzar en un contrato que hasta hoy no existe.
“Siempre estuvimos firmes atrás y con la intención de jugar siempre hacia adelante. Fue un triunfo merecidísimo que vamos a disfrutar mucho aunque ya tenemos que estar pensando en la final”, explicó Robinho Quinto después del partido. En el mismo contacto, le dedicó la victoria a su familia: “A mi abuelo y a mi padre que están en el cielo”, y se acordó de su tierra natal: “Siempre tengo presente a la gente de Turbo, que quiero mucho”.
En el vestuario visitante del Boca Predio, el colombiano se había ofrecido para patear en la tanda de penales mientras el entrenador Marcelo Escudero armaba la lista de ejecutantes. Aunque finalmente no fue necesario que pateara, el gesto subrayó la personalidad de un chico que en pocas semanas pasó de ser un desconocido a un nombre en la agenda del club.
La urgencia de River por cerrar su primer contrato tiene un fundamento concreto: al no tener vínculo, el futbolista podría negociar con otras instituciones sin que el club reciba compensación económica. Las conversaciones están en marcha y la expectativa en Núñez es que la firma se concrete en las próximas semanas, para atar a un proyecto de marcador central con condiciones que ya sedujo a los hinchas en las redes.


