(ARGENTINA).- El césped híbrido del Monumental de River quedó en buenas condiciones tras el recital de Lali Espósito, luego de que retiraran los cobertores antes de una tormenta. Indudablemente, era una de las preocupaciones que tenía el técnico, Leonardo Ponzio de cara a los próximos compromisos que tendrá el equipo.
El desmontaje de la estructura se puso en marcha apenas terminó el espectáculo. Esta vez hubo una sola presentación, lo que permitió activar el operativo de inmediato y retirar los elementos que cubrían el césped. Esa rapidez marcó una diferencia con los recitales anteriores de AC/DC, cuando el terreno quedó bajo protección durante varios días.
La tormenta cayó sobre la Ciudad de Buenos Aires en la madrugada del domingo, horas después de que terminara el recital. Para entonces, los plásticos ya habían sido retirados. De ese modo, el césped no quedó expuesto a la combinación de la lluvia y el encierro bajo el cobertor, una situación que podía perjudicarlo. Una gran noticia para Leonardo Ponzio y su equipo que el próximo sábado 10 recibe allí a Estudiantes de Río Cuarto.
Los shows anteriores de AC/DC habían dejado el pasto visiblemente dañado. La recuperación llevó mucho trabajo para los especialistas del club y, durante ese proceso, el último superclásico se disputó en una cancha que no estaba en condiciones adecuadas. El contraste con el estado posterior al recital de Lali fue notorio: el terreno quedó listo para los partidos que se acercan.
El club también había realizado un resembrado con semillas importadas de alta calidad. Esa tarea formó parte de la puesta a punto del campo después de los problemas registrados en otras ocasiones. El objetivo de la dirigencia de River era que el césped pudiera sostener el uso previsto para los próximos compromisos para el elenco de Leonardo Ponzio.
Además, se esperaba la llegada al país de máquinas de luz solar para colaborar con la recuperación y el mantenimiento del terreno. La tecnología, habitual en estadios europeos, iba a ponerse en funcionamiento como parte de los trabajos sobre la cancha. La previsión era complementar con esos equipos el resembrado ya realizado.
La agenda del Monumental contemplaba tres partidos en una semana: dos de la Selección Argentina y uno de River. Uno de los encuentros de la Selección estaba planteado como la despedida de Lionel Messi de la Albiceleste, ante casi 90 mil personas. Para River, el campo también debía quedar en condiciones de cara al tramo final del Clausura, incluido el mencionado duelo donde los de Leonardo Ponzio están obligados a ganarle a los cordobeses.
