(ARGENTINA).- Domingo Catoira, un especialista español de 53 años con un largo recorrido en la gestión deportiva europea, se incorporó a la estructura de River como nuevo responsable del área de scouting. El directivo, que ya se desempeñó en clubes como Valencia, Espanyol y Real Valladolid, vuelve a trabajar bajo las órdenes de Pablo Longoria, con quien compartió un ciclo en el conjunto “Ché” entre 2018 y 2019.
Nacido en Évian-les-Bains, Francia, pero criado en Galicia, Catoira tuvo un extenso pasado como marcador central en el ascenso español —vistió las camisetas de Lugo, Novelda y Benidorm— antes de colgar los botines en 2007. Apenas se retiró, viró hacia los despachos y en 2010 dio su primer paso formal en la Secretaría Técnica de Valencia, iniciando un camino que lo alejaría para siempre del césped.
Su vínculo con Longoria se forjó precisamente en Mestalla. Cuando el actual director deportivo millonario asumió ese mismo cargo en el Valencia, Catoira ofició de Secretario Técnico y fue su mano derecha. Esa dinámica “codo a codo” que ambos construyeron es la que la dirigencia de River busca replicar ahora en Núñez, convencida de que la dupla puede potenciar la captación de jóvenes talentos.
Antes de recalar en Buenos Aires, el gallego acumuló experiencia como Director Deportivo en el Espanyol y en el Real Valladolid. En el club pucelano logró el ascenso a LaLiga en su primera temporada, aunque un año después el equipo firmó la peor campaña de su historia en Primera División y su contrato no fue renovado. Esas luces y sombras reforzaron una percepción que traen desde España: Catoira rinde de manera notable como parte de una estructura, pero le costó cuando le tocó ser la cabeza visible del proyecto.
En el “Millonario”, su misión es clara: comandar el departamento de scouting y la búsqueda de talentos, una tarea para la que arrastra fama de obsesivo. En los mercados españoles acuñaron el apodo “Zona Catoira” para definir su olfato con futbolistas que estaban fuera del radar popular y luego explotaban. Un profesional que lo conoció de cerca lo definió sin vueltas: “No recuerdo a nadie con ese dominio del mercado, de jugadores, de trayectorias… Ha visto mucho fútbol. Era una enciclopedia”.
Esa capacidad de archivar datos y partidos iba mucho más allá de un informe. Otro colega suyo, consultado en su momento por el sitio Relevo, graficó el fanatismo de Catoira con una anécdota concreta. “Veía partidos de Courtois con la Sub 17. Era un enfermo, el director deportivo suele negociar y no ver partidos. Él iba a los campos, decía que quería entrenar el ojo”, relató, trazando el perfil de un secretario técnico puro antes que un mero gestor de despacho.
Esa obsesión por el scouting lo llevó a consumir fútbol de categorías inferiores mucho antes de que se volviera una práctica masiva. El mismo testimonio agregó: “Él fue la persona que conocí que más sabe lo que es el mercado, pero es más secretario técnico que director deportivo. Puede acordarse del nombre de tu suegra solo con verla una vez. Le pone mucha pasión a lo que hace”.
Catoira aterriza en el fútbol argentino después de una extensa trayectoria en LaLiga que también incluyó pasos por la dirección deportiva del Espanyol entre 2020 y 2023, donde primero fue Secretario Técnico y luego Director Deportivo. Su última experiencia antes de cruzar el Atlántico fue el regreso al Real Valladolid a mediados de 2023, con el objetivo de devolver al equipo a Primera.
Para Catoira, el arribo a River representa su primera experiencia lejos del fútbol español. La adaptación a un ecosistema nuevo será el primer desafío de un dirigente que ya se puso a trabajar en el predio de Ezeiza, incorporado al equipo de confianza de Longoria para darle a la institución una mirada europea sobre el mercado sudamericano.



