Barcelona parecía haber dicho su última palabra sobre Julián Álvarez durante el pasado mercado de pases, pero en los últimos días revivió la conversación. Fue el propio Deco, director deportivo del Blaugrana, quien se refirió al tema y puso punto final. Comentó que la búsqueda de la Araña “ahora es cosa del pasado”, por lo que el Blaugrana se quedará solo con Gabriel Jesús para el puesto y no haría sonar nuevamente el teléfono del Atlético Madrid.
Durante el pasado periodo de transferencias, Barcelona intentó aprovechar la presión que ejerció Julián Álvarez en Atlético Madrid para quedarse con sus servicios. Acercó una oferta cercana a los 100 millones de euros, que se perfilaba para movilizar por completo Europa y permitir que el ex River cumpla su sueño y comience un nuevo desafío bajo la conducción de Hansi Flick.
Sin embargo, desde el Colchonero se mostraron inflexibles y bajaron la persiana, dando a entender que no tenían ningún interés en vender a su figura a un rival directo. Finalmente, el conjunto culé se quedó sin tiempo en el mercado de pases, por lo que la Araña debió continuar en el plantel del Cholo Simeone, con la obligación de reencontrarse con su mejor nivel y recomponer su relación con el hincha.
Mientras tanto, desde el Barca dieron el tema por terminado, incluso unos cuantos meses antes de que vuelva a abrir el libro de pases. “Julián Álvarez ahora es cosa del pasado. Nosotros miramos hacia adelante, y estamos felices con lo que tenemos. Espero que él esté bien también y que ayude a su equipo. Hay muchos acuerdos y muchas incorporaciones que simplemente no suceden”, confirmó Deco.
El futuro de Julián Álvarez
Pasando en limpio, si Julián Álvarez todavía mantiene su intención de cambiar de aires en enero de 2027, deberá considerar otros destinos, debido a que Barcelona apunta a mantener a Gabriel Jesús en el puesto y no realizará una erogación colosal por otro delantero. Por su parte, Atlético Madrid pide 150 millones de euros para desprenderse de su figura, aunque el precio es distinto para el resto de los equipos españoles, a los que solo escuchará si pagan el valor de la cláusula de rescisión: 500 millones de euros.
