Matías Almeyda publicó en Instagram un sentido mensaje para despedir a Marcos Franchi, su primer representante y una persona fundamental en su vida. El ex River recordó al empresario tras conocerse su muerte a los 75 años y dejó en claro que la relación entre ambos había trascendido por completo lo profesional.
El mensaje de Matías Almeyda en Instagram
Almeyda comenzó su publicación con una definición que expuso inmediatamente la cercanía que tenía con Franchi: “Marcos fue mi primer representante, mi amigo”. A partir de allí, explicó que su vínculo no se limitaba a las decisiones relacionadas con su carrera como futbolista, sino que también encontraba en él una persona que siempre estaba dispuesta a aconsejarlo.
“Sabía aconsejar siempre como un segundo padre”, escribió el ex mediocampista de River, antes de remarcar algunas de las enseñanzas que recibió durante aquellos años. Para Almeyda, Franchi fue una figura que le transmitió valores relacionados con el trabajo, el esfuerzo y todo el camino recorrido.
Pero el mensaje también tuvo un costado íntimo. Almeyda recordó los encuentros que mantenían incluso cuando su carrera lo había llevado a jugar en Europa. Según contó, Franchi viajaba a Italia para visitarlo dos veces por año y ambos aprovechaban esos momentos para compartir un asado y escuchar folklore.
Una relación que fue mucho más allá del fútbol
Ese recuerdo permite entender por qué Almeyda eligió despedirlo de una manera tan personal. Franchi había sido su representante desde los primeros años de su carrera y continuó siendo una persona cercana cuando el vínculo profesional dejó de ser el centro de la relación.
El propio Almeyda remarcó que siempre se acompañaron y cerró su publicación con un mensaje cargado de afecto: “Te voy a extrañar, descansa en paz querido Marcos, te quiero”. La despedida mostró así el lugar que el representante había ocupado en su vida durante décadas.
Franchi, además, tuvo una trayectoria vinculada a grandes nombres del fútbol argentino. Fue representante de Diego Maradona entre 1990 y 1994, trabajó con Juan Román Riquelme y también acompañó las carreras de jugadores como Diego Placente, Bernardo Romeo y Diego Forlán.
El empresario murió el jueves 24 de septiembre a los 75 años mientras permanecía internado en el Hospital Alemán de Buenos Aires. Su fallecimiento generó mensajes de distintas figuras del fútbol, pero el de Almeyda tuvo un significado especial por la historia personal que ambos habían construido.
