(ARGENTINA).- “Aprovecho este espacio para despedirme de River, no lo pude hacer, es el club quizás más importante de mi vida, agradecerle la gente que le tengo un cariño muy grande. Acá estamos con ganas de arrancar esta nueva aventura”, dijo Germán Pezzella en su presentación en Peñarol. Con esa frase cerró su despedida, pero su salida de River todavía tenía un capítulo oculto: el zaguero fue el único de los 14 futbolistas borrados del plantel que recibió una compensación económica al rescindir su contrato.
La confirmación se conoció en la reunión de Comisión Directiva que River celebró el jueves previo al 19 de septiembre, donde la dirigencia informó ante los vocales, la oposición y los socios las condiciones en las que llegaron los refuerzos y en las que se fueron los futbolistas. De los 14 apartados, el único vendido fue Andrés Herrera y seis fueron cedidos a préstamo con opción u obligación de compra. Cinco rescindieron sus contratos: Pezzella, Paulo Díaz, Fabricio Bustos, Maxi Meza y Alex Woiski. Solo el bahiense fue resarcido por el año y medio que le restaba de vínculo.
Los motivos de la salida
La rescisión de Pezzella se cerró el 26 de agosto de 2026, de común acuerdo: River no recibió rédito económico y arregló pagarle un importante monto por el corte anticipado del contrato, que se extendía hasta fines del 2027. En la decisión pesó el plan de reducción de la masa salarial, ya que la dirigencia consideraba que su sueldo era elevado para sus prestaciones. Como el defensor puso trabas en su salida, se acordó el pago a modo de compensación, una excepción que no se repitió con ninguno de sus otros compañeros borrados.
En Peñarol, Germán Pezzella firmó por 18 meses, hasta diciembre de 2027, y ya arrancó a sumar minutos: debutó ante Danubio por la quinta fecha del campeonato uruguayo, cuando ingresó a los 63 minutos por Mauricio Lemos con el equipo 3-0 arriba, y después fue titular por primera vez frente a Albion, donde jugó 68 minutos en el triunfo 3-1 en el Estadio Centenario. Su entrenador, Diego Aguirre, lo elogió tras ese partido: “Es un jugador de tremenda categoría, campeón del mundo. Más allá de eso, está muy bien. Ha caído muy bien en el grupo por su liderazgo. Es un placer tenerlo en Peñarol y se va a transformar en un referente”.
El trato que recibió el central en su salida siguió generando críticas desde adentro del fútbol. Pezzella se despidió de River con un posteo en Instagram: “Hasta el final de nuestras vidas, los amo. Gracias”. David Martínez, surgido en las inferiores del club y hoy cedido a Defensa y Justicia, cuestionó el proceder de la dirigencia: “El trato que recibió Germán Pezzella, no me pareció bueno. Es un chico del club y que volvió a River, no me parece correcto”.
El propio presidente de River, Stéfano Di Carlo, había reconocido el 11 de agosto en conferencia de prensa que las maneras del apartamiento de los jugadores fueron un error: “Fue un error, en cuanto a las maneras, la decisión del lugar donde se decidió separar a los jugadores”. Y defendió el fondo de la decisión: “La decisión de fondo era necesaria, la debimos hacer”. Pezzella pasó alrededor de dos meses entrenándose marginado del plantel en el predio de Cantilo antes de resolver su situación.
El central de 35 años había vuelto a River en agosto de 2024, tras el retorno de Marcelo Gallardo como entrenador, y en su segundo ciclo jugó 50 partidos con un gol y una asistencia. Una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda en agosto de 2025 lo dejó 242 días afuera, y tras su regreso en abril de 2026 tuvo un rol marginal hasta ser borrado. Mientras suma minutos en Montevideo, Pezzella se graduó como Entrenador de Fútbol Profesional en la Escuela Maradona Menotti: “¡Un nuevo logro para celebrar!”, celebró la institución. El próximo examen será ante Cerro, y Aguirre lo anticipó: “Ahora nos toca Cerro en el Tróccoli y va a ser tremendamente difícil porque están bien”.
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