(ARGENTINA).- “River me sacó de la villa, me formó como persona y me educó”, reconoció alguna vez Facundo Medina sobre su paso por las inferiores de River Plate. El defensor, que nunca pudo debutar oficialmente en Núñez, marcó el segundo gol con el que el Bayer Leverkusen venció 2-0 a NK Celje por la primera jornada de la fase liga de la UEFA Europa League, una muestra más del nivel que lo transformó en uno de los refuerzos más caros del mercado y en una posibilidad que el club millonario no pudo concretar.
El gol de Facundo Medina llegó a los 74 minutos. El defensor recibió un córner desde el costado derecho, encontró la pelota dentro del área y definió de volea para vencer al arquero rival. El 1-0 transitorio había sido en contra, a los 15 minutos, cuando Svit Seslar envió la pelota a su propia valla.
Medina apareció en el segundo tiempo y selló el triunfo alemán con su segundo tanto desde su llegada al club: el anterior lo había convertido en la Bundesliga, frente a Union Berlín. Con esa victoria, el Bayer Leverkusen comenzó su participación en la Europa League por la senda del triunfo.
El intento de regreso que se cayó
A mediados de 2026, tras consolidarse en Europa y convertirse en una de las grandes figuras de la Selección Argentina en el Mundial, la dirigencia de River se ilusionó con el regreso de Facundo Medina para jerarquizar la zaga central junto a la llegada de Nicolás Otamendi. La repatriación, sin embargo, se desmoronó rápidamente por motivos netamente financieros.
El principal obstáculo estaba en el Olympique de Marsella, club dueño del pase del defensor. La institución francesa había desembolsado cerca de 20 millones de euros por su ficha y dejó en claro que no aceptaría un monto menor para desprenderse de él. Para la economía del fútbol argentino, afrontar esa transferencia y además costear un contrato de nivel europeo resultaba inalcanzable; el propio jugador, por su parte, priorizaba continuar su carrera en el Viejo Continente.
El destino final de Medina fue Alemania. En agosto de 2026, el Bayer Leverkusen lo compró por 23 millones de euros y se lo llevó hacia la Bundesliga. River no logró recuperarlo, pero la operación le dejó un consuelo económico: recibió aproximadamente 1 millón de dólares por el Mecanismo de Solidaridad de la FIFA, que recompensa a los clubes encargados de la formación de los futbolistas entre los 12 y los 23 años.
Medina nació en Villa Fiorito y vivió una infancia con muchas necesidades. A los 12 años ingresó a la pensión de River, el cambio que él mismo reconoce como bisagra en su vida. En las categorías juveniles se desempeñó principalmente como lateral izquierdo, mucho antes de reconvertirse en marcador central.
Marcelo Gallardo lo promovió al primer equipo en 2016, aunque Medina nunca sumó minutos oficiales: disputó tres encuentros amistosos, el más recordado un 5-1 ante Olimpia de Paraguay, y estuvo cuatro veces en el banco de suplentes sin ingresar. A principios de 2018, relegado en la consideración del entonces entrenador por la competencia de Milton Casco y Marcelo Saracchi, decidió marcharse a Talleres de Córdoba en busca de continuidad. Allí cambió su posición a segundo marcador central, explotó su nivel y dio el salto a Europa rumbo al Lens de Francia.
De esas inferiores de Núñez a convertirse en campeón del Mundial con la Selección Argentina y en refuerzo de 23 millones de euros: el segundo gol de Facundo Medina con el Bayer Leverkusen confirma la proyección que River no pudo volver a disfrutar.
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