(ARGENTINA).- “Hasta acá llegó mi participación. Tenía obligaciones anteriores que debía cumplir, gracias por el espacio”. Con esa frase, Marcelo Gallardo anunció en vivo este viernes 3 de julio, en la previa del partido entre Argentina y Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial 2026, que dejaba de ser comentarista de ESPN. La decisión, sorpresiva y repentina, puso fin a un ciclo de apenas un puñado de transmisiones y desató todo tipo de conjeturas sobre un posible regreso a la dirección técnica.
El ex entrenador de River no había vuelto a ocupar un banco de suplentes desde el 26 de febrero de 2026 y su reaparición como analista táctico había sido uno de los focos de atención de la cobertura televisiva del torneo. Durante la charla con Mariano Closs, conductor de la señal, Marcelo Gallardo explicó que se retiraba por compromisos previos. “Esperemos que esté Argentina y juguemos la final. Hasta acá llegó mi participación. Ya tenía obligaciones anteriores que debo cumplir”, expresó el Muñeco. Closs completó la frase con un “como técnico”, una intervención que bastó para que en las redes sociales y en los medios se multiplicaran las versiones sobre un inminente regreso a la actividad.
Sin embargo, la salida de Marcelo Gallardo de ESPN no escondería un acuerdo avanzado con ningún club. El vínculo contractual del entrenador con la cadena deportiva vencía al término de esta fase del certamen y, aunque desde la señal le propusieron extenderlo, Gallardo prefirió no renovar. La intención del ex DT es seguir el resto de la Copa del Mundo sin las obligaciones que impone un trabajo en vivo.
Antes de irse, Marcelo Gallardo dejó abierta una puerta para una eventual vuelta a las transmisiones. “Si jugamos la final estamos acá”, aseguró, en referencia a la posibilidad de que la Selección argentina alcance el partido decisivo. La frase fue un guiño al equipo de Lionel Scaloni, aunque el propio Gallardo aclaró que esa participación no formaría parte de una cobertura formal sino de una presencia especial.
El ciclo de Marcelo Gallardo como comentarista también dejó una postal inesperada en la televisión argentina. Su llegada al equipo de ESPN lo puso a trabajar codo a codo con Carlos Tevez, uno de los máximos ídolos de Boca Juniors, el archirrival histórico de River. Lejos de cualquier chicana, el Apache destacó la convivencia: “Fue un gusto trabajar con Marcelo. Somos tan Boca y tan River y demostramos que podemos convivir de la mejor manera”, dijo en la misma emisión.
A pesar de las especulaciones que crecieron apenas se conoció la noticia, lo concreto es que Marcelo Gallardo no tiene un destino confirmado por ahora. Las referencias a “obligaciones anteriores” y el latiguillo de Closs resultaron suficientes para alimentar el mercado de rumores, pero ninguna fuente oficial vinculó su despedida de ESPN con una oferta firme de algún club. El contrato con la señal terminó y el Muñeco eligió correrse del foco.
La última experiencia de Marcelo Gallardo como entrenador fue su paso por River, donde forjó una carrera que lo convirtió en el técnico más ganador de la historia del club. De aquella última función dirigiendo al equipo de Núñez pasaron ya más de cuatro meses. Ahora, sin ataduras laborales hasta nuevo aviso, su nombre vuelve a quedar flotando en la consideración de cualquier grande del mundo que necesite un entrenador de jerarquía.
Lo único seguro, por el momento, es que su breve etapa como analista del Mundial 2026 llegó a un final. Gallardo no seguirá en las transmisiones y decidió ver el resto del torneo con la calma de un espectador más, con la promesa de aparecer si la Scaloneta se instala en la definición.


