(ARGENTINA).- “Paredes maneja el partido porque tiene derechos que no tiene nadie”, afirmó Rodolfo D’Onofrio este martes al cuestionar la conducta de Leandro Paredes con los árbitros. El expresidente de River habló después de la derrota en el Superclásico y volvió sobre sus críticas al arbitraje, con el mediocampista como nuevo foco.
La charla con La Página Millonaria se produjo este martes, 48 horas después del Superclásico. Desde la derrota, el expresidente había seguido cuestionando a la AFA en distintas entrevistas. En esa conversación profundizó su descontento por el desenlace del partido y puso el foco en la relación de Paredes con los árbitros.
“Paredes maneja el partido porque tiene derechos que no tiene nadie. Le puede decir al referí ‘cagón’ dos o tres veces en la cara. Puede salir atrás del referí para que lo eche a Montiel. Puede pegar y que no le pongan la segunda amarilla. Es un vivo”, sostuvo Rodolfo D’Onofrio. En la misma acusación reunió tres situaciones: un insulto al árbitro, la presión para que expulsaran a Montiel y una infracción sin segunda amarilla. Con esos ejemplos afirmó que Paredes tenía un margen que, a su entender, no compartían los demás futbolistas.
“Claro que me gustaría tener un ‘5’ que haga lo mismo. Quiero lo mismo. Tiene que tener picardía. Si las cosas no se juegan limpias, tenemos que jugar ese partido. Si el referí es influenciable, habrá que hablarle al referí”, dijo el expresidente. También expresó que le gustaría que River tuviera un mediocampista que actuara como Paredes. Así, la crítica al capitán de Boca quedó acompañada por una defensa de la picardía como recurso para competir.
El arbitraje de Nicolás Ramírez en el Superclásico quedó ligado a los cuestionamientos del expresidente contra la AFA, que continuaron en entrevistas después del partido. Al hablar de Paredes, trasladó el reclamo a la posibilidad de que un jugador influya sobre las decisiones del referí. Su planteo vinculó esa conducta con el desenlace del encuentro y con su disconformidad por cómo se desarrolló.
“Les va mal a quienes no son los amigos de ellos. Tienen su mérito para estar donde están en la tabla de posiciones. ¿Quiénes son los tres primeros? Pensá un poquito. Juegan muy bien los tres, primero hay que decir eso, pero da la casualidad de que Boca, Rosario Central y Argentinos son los amigos”, acusó el expresidente. Con esa frase apuntó a los vínculos que, según sostuvo, tienen esos clubes con quienes conducen la AFA.
El expresidente acompañó esa acusación con un reconocimiento deportivo: dijo que los tres equipos merecían el lugar que ocupaban y que jugaban bien. Su cuestionamiento combinó esa valoración con la denuncia de favoritismo y amplió sus críticas más allá del arbitraje del Superclásico. La intervención, dos días después de la derrota de River, volvió a poner en discusión el trato arbitral que atribuyó a Paredes.
