(ARGENTINA).- “River es un desastre, esa es la realidad.” Davo Xeneize lo dijo después de la derrota de River por 1-0 ante Boca, en el Superclásico.
La discusión sumó dos planos: la acusación de que Davo sostenía que la CONMEBOL había favorecido a River durante años mientras perjudicaba a Boca, y sus comentarios posteriores al clásico sobre la conducción del club. Sus críticas fueron a quienes responsabilizaban a Claudio Tapia por el presente millonario y a la dirigencia. En redes, usuarios respondieron con episodios arbitrales que presentaron como perjuicios para River.
“River es un desastre, esa es la realidad. Si vos querés decir que River está así por culpa de Tapia, estás mezclando las cosas”, sostuvo Davo Xeneize. En la misma intervención separó sus críticas a Tapia de las responsabilidades que atribuía a la dirigencia del club. También aclaró: “No banco a Tapia, no banco esta gestión del fútbol argentino”. Con esa frase, negó respaldar la gestión de la AFA.
“Hace diez años que en la cancha de Boca se canta la Conmebol, la Conmebol, la puta que lo parió. ¿Cuándo se cantó eso en la cancha de River?”, preguntó Davo. La frase apareció en su crítica a Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River, por cuestionar el arbitraje después del Superclásico. Le reprochó no haber mantenido durante su gestión la misma postura frente a la CONMEBOL; además, defendió la expulsión de Lucas Martínez Quarta y rechazó los reclamos de penal de River en el partido.
De esta forma, en las redes sociales, muchos hinchas de River se encargaron de mostrarle al influencer bostero su floja memoria. En los últimos 10 años, el Millonario fue perjudicado en muchas oportunidades y se perdió la oportunidad de ganar más Copas Libertadores por tras de los insólitos fallos arbitrales que recibió en contra.
Entre los antecedentes difundidos en redes apareció el gol anulado a Lucas Alario en la ida de octavos de final de la Libertadores de 2016 ante Independiente del Valle, en Quito. El reclamo sostiene que el delantero estaba habilitado cuando definió por encima del arquero, a los 32 minutos del segundo tiempo, con River abajo 1-0. El partido terminó 2-0; River ganó 1-0 la revancha con un gol de Alario, pero quedó eliminado por 2-1 en el global.
La semifinal de vuelta contra Lanús, en 2017, reunió tres jugadas señaladas como perjudiciales: una mano de Iván Marcone dentro del área, con River arriba 2-0 y 3-0 en el global, que Wilmar Roldán no sancionó y el equipo de videoarbitraje no revisó; un codazo de Román Martínez a Ariel Rojas antes de uno de los goles de la remontada; y un fuera de juego cobrado a Ignacio Scocco cuando iba mano a mano. En la final de 2018 ante Boca, con el rival arriba 1-0, Esteban Andrada arrolló a Lucas Pratto dentro del área a los 11 minutos del segundo tiempo, después de un toque previo del delantero. Andrés Cunha cobró falta en ataque y no recurrió al videoarbitraje; River dio vuelta el resultado y salió campeón.
En la semifinal de 2020 ante Palmeiras, el reclamo apuntó al puñetazo de Weverton a Paulo Díaz en la cabeza, dentro del área chica, durante la revancha en Brasil. El videoarbitraje no revisó la jugada que, según ese planteo, podía significar un penal para estirar la serie. En los octavos de 2022 contra Vélez, el árbitro Roberto Tobar anuló un gol de Matías Suárez después de revisar una supuesta mano a pedido del videoarbitraje. El reclamo señaló que Tobar vio la jugada más de 40 veces y no encontró elementos claros antes de anularla; River quedó eliminado.
