(ARGENTINA).- “El domingo, después de ganarle a Ponzio, voy”, lanzó Alfredo Cascini en una comunicación telefónica de madrugada del 26 de octubre, al anticipar que Boca ganará el Superclásico ante River el próximo domingo 1° de noviembre. La chicana apuntó al entrenador Leonardo Ponzio y se sumó a la previa del clásico.
La conversación ocurrió después de la victoria de Boca ante Independiente en Avellaneda. Cascini llamó al programa No Podemos Perder, de AZZ, conducido por Flavio Azzaro, mientras compartía una sobremesa en Boca Predio después de un asado. También participó Juan Román Riquelme; Cascini sabía que estaba al aire y había avisado que seguía la emisión. La charla combinó el festejo por el triunfo xeneize con la previa del cruce ante River.
“El domingo, después de ganarle a Ponzio, voy”, dijo Cascini cuando lo invitaron al programa. El exintegrante del Consejo de Fútbol presentó su regreso al ciclo como una consecuencia de un resultado que ya daba por hecho. La frase fue también una apuesta explícita por Boca antes del partido.
“Ponzio trabajaba de lo mismo que yo, pero no los escucho decir eso. Y hoy es técnico”, sostuvo Cascini. Leonardo Ponzio había integrado la estructura de conducción del fútbol de River antes de quedar a cargo del equipo tras la salida de Eduardo Coudet. Al compararlo con su propio recorrido, Cascini cuestionó que, según su planteo, los medios no trataran del mismo modo la llegada del exdirigente al banco que su trayectoria en Boca. Tras el triunfo 1-0 de River ante Racing, el 25 de octubre, Ponzio también objetó la anulación de un gol de Ángel Correa que habría significado el 2-0 y sostuvo: “No quiero que me regalen nada y tampoco que me quiten”.
El antecedente de Cascini en Boca
Durante su etapa en el Consejo de Fútbol de Boca, Cascini fue uno de los principales blancos de las críticas por las decisiones deportivas y el funcionamiento del área. Entre las designaciones cuestionadas estuvieron las de Hugo Ibarra y Sebastián Battaglia, además de los interinatos de Mariano Herrón. Las críticas, según planteó Cascini, contrastaron con el trato que recibió Ponzio al pasar de una función dirigencial a la conducción del equipo.
“No sabés que asado nos comimos, estamos acá hechos mierda”, dijo Riquelme, que no sabía que la conversación había salido al aire. El presidente de Boca también bromeó sobre su ausencia en el estadio Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini: “Nos enteramos que Villa no jugaba y nos quedamos”. La referencia era a Sebastián Villa, que no fue titular ante Independiente en el equipo dispuesto por Rodolfo Arruabarrena. Cascini, en cambio, sabía que estaba al aire y había avisado que seguía el programa.
“Es una semana distinta, diferente por ahí a todas las que se conviven. Primero no jugar el partido antes, porque en lo mental -como es todo en la vida- consumir cosas que por ahí no van a pasar te adelantes a algo que por ahí no sabes como va a ser, te ves de una manera u otra”, explicó Ponzio al hablar de la preparación del plantel.






