(ARGENTINA).- “Nadie habló conmigo ni con Emiliano”, afirmó Ramón Díaz al negar contactos con River y mantener abierta su expectativa de volver como entrenador. El riojano se lo dijo a Hernán Castillo durante el programa Y ya lo ve, y ya lo ve, por Love ST.
La encuesta registró 59% de respuestas a favor del regreso y 41% en contra. La consulta preguntó a los hinchas si el riojano era el técnico indicado para River en ese momento, con el equipo en un presente deportivo complicado y un entrenador interino al frente. La mayoría de quienes participaron se inclinó por su vuelta, aunque esa opinión no equivalía a una decisión de la dirigencia. El sondeo se publicó horas antes de que el entrenador hablara públicamente.
En la carrera por la sucesión, Ramón Díaz pasó a ser el principal candidato para dirigir al club en 2027. Cuando se fue Eduardo Coudet, el riojano no era la primera opción; después el escenario cambió porque los otros técnicos que interesaban en Núñez tenían trabajo. Entre ellos estaban Eduardo Domínguez, Gabriel Milito y Hernán Crespo. Una eventual vuelta supondría la cuarta etapa de Díaz como entrenador de River.
“No se comunicaron con nosotros. Sabés como nos manejamos nosotros a nivel futbolístico”, sostuvo Ramón Díaz. La frase se sumó a su afirmación de que ni él ni Emiliano habían recibido un llamado y negó que existiera un acuerdo verbal para reemplazar al interino. El exentrenador no describió ningún paso formal hacia una llegada inmediata.
“Deseché una gran oportunidad en Corinthians esperando una oportunidad en River cuando se dé. A River siempre quiero que le vaya bien”, agregó Ramón Díaz. Había rechazado la oferta la semana anterior mientras aguardaba un llamado del club. Su hijo y ayudante de campo,
Emiliano Díaz, también había dejado en redes sociales un guiño al deseo de compartir con su padre un último sueño futbolístico en el Millonario.
La continuidad de Ponzio dependía de los resultados
El empate 1-1 con Sarmiento en Junín dejó a River fuera de los puestos de clasificación a la fase eliminatoria del Clausura. Antes, el equipo había perdido con Huracán y vencido a Estudiantes de Río Cuarto. En la Zona B marchaba noveno, con 17 puntos, y sumaba 46 unidades en la tabla anual, sin margen de error en la pelea por un lugar en las copas internacionales.
La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo mantuvo la cautela y sostuvo que Leonardo Ponzio seguiría al frente del plantel, aunque su continuidad dependía de los próximos resultados. El plan inicial era que el interino permaneciera hasta fin de año. River tenía cuatro partidos por delante: el siguiente era ante Belgrano, en Córdoba; después jugaría los clásicos contra Racing y Boca y cerraría frente a Aldosivi.
