(ARGENTINA).- “Va a jugar”, afirmó Hernán Castillo sobre Sebastián Driussi y su disponibilidad para el próximo partido. Leonardo Ponzio siguió de cerca al delantero en la práctica del jueves, mientras prepara a River para enfrentar a Estudiantes de Río Cuarto el sábado 10 de octubre a las 21.30, en el Estadio Monumental, por la fecha 12 del Torneo Clausura.
La sobrecarga y el antecedente físico
“Tuvo una pequeña sobrecarga ayer y no terminó el entrenamiento”, detalló Castillo. El episodio ocurrió el miércoles, durante la preparación para volver a competir después de un parate de 21 días sin actividad oficial. La molestia puso en duda la presencia del delantero ante Estudiantes de Río Cuarto.
“Es normal, porque él fue uno de los que hizo un trabajo aparte”, agregó Castillo. El periodista se refería a una rutina distinta de la del resto del plantel. Al día siguiente de la sobrecarga, Leonardo Ponzio lo observó junto con los médicos en una nueva práctica para evaluar si el problema pasaba a ser de otro orden.
“Recuerden que yo les vengo contando que algunos futbolistas, no todos por igual, hicieron algún trabajo distinto para equiparar las cargas con el resto. Driussi fue uno de ellos”, dijo Castillo. La tarea diferenciada alcanzó a algunos integrantes del plantel, aunque no todos hicieron el mismo trabajo. El delantero formó parte de ese esquema antes de sentir la molestia.
“La exigencia hizo que Driussi tuviera ayer una pequeña sobrecarga y que no terminara un entrenamiento de 55 minutos intensos”, explicó Castillo. El periodista vinculó el malestar con la intensidad de la sesión. Driussi había sufrido un desgarro en el gemelo derecho al comienzo del segundo semestre, que lo mantuvo 38 días inactivo; volvió a fines de agosto y retomó su aporte goleador. También había tenido otros problemas físicos desde su regreso a River, a principios del año pasado.
“Hoy volvió a entrenarse a la par del grupo, excepto durante los últimos 10 o 15 minutos”, contó Castillo sobre la práctica del jueves en River Camp. Driussi reguló en el tramo final para no sobreexigirse, pero participó del resto del trabajo. Su evolución lo acercó a la posibilidad de ser titular, siempre que no surgiera un imprevisto. En la misma práctica, Thiago Almada hizo una parte de los ejercicios y seguía sin el visto bueno médico, mientras Francisco Ortega trabajó diferenciado.
“Pero hay que tener en cuenta que es un jugador propenso a las lesiones”, advirtió Castillo. También planteó: “Si vos lo parás, es porque por alguna razón lo estás parando.” El cuerpo médico veía a Driussi en condiciones de jugar, aunque Ponzio podía preservarlo y dejarlo en el banco ante el calendario exigente que se acercaba. La práctica previa al encuentro sería la última instancia para definir su lugar; después de Estudiantes, River visitará a Sarmiento en Junín.
