(ARGENTINA).- “Y Arambarri, ya lo dije, no le encuentro una cualidad positiva, no le encuentro una virtud a Arambarri.” La frase es de Renzo Pantich, quien dejó en evidencia su desconcierto con el ingreso de Mauro Arambarri en la derrota de River ante Huracán. Para el periodista, el mediocampista no justificó su llegada al club ni su lugar dentro del equipo en el tiempo que estuvo en cancha.
“Y después salió Andrada, Tobías Andrada, que salió con lágrimas y llanto, e ingresa Arambarri, Mauro Arambarri, que no sé cuáles son sus cualidades”, contó Pantich en su canal de YouTube sobre el cambio que movió al partido. Y remarcó que el único antecedente del futbol del nuevo refuerzo estaba lejos de Núñez: “¿Qué hizo para llegar a River? Jugó mucho tiempo en la liga, en el Getafe. Eso fue lo que hizo Arambarri para ser el ocho de River o para ingresar”. El detalle no es menor para el analista: Andrada salió a los elogios, porque “en la semana se habló muchísimo de que el gran pleno de Longoria fue Tobías Andrada”.
Pantich también contrastó lo que se prometía del mediocampista con lo que terminó pasando. “Me dijeron que era box to box, que era un ocho, que llegaba al gol, que no se lesionaba. Lo dijo él en una nota, creo que fue con el Tano Santarciero en la pretemporada, que no se lesionaba”, recordó. El desenlace, según su relato, fue inmediato: “Llegó, jugó y se lesionó contra Gimnasia. Esguince de tobillo. Ahora le quedó para hacer el gol”. En su lectura, ese combo de promesas sin sustento y lesión temprana explica por qué Mauro Arambarri llegó a River sin haber demostrado nada que avalara el fichaje.
Las pálidas de Ponzio y el pozo en la tabla
“La lectura no fue la indicada. Salió Almada, entró Beltrán. Sale un diez, entra un nueve, un delantero”, criticó Pantich sobre las decisiones de Leonardo Ponzio en el primer tiempo, tras la lesión muscular de Almada. El periodista le atribuyó al cuerpo técnico errores de aprendiz: “también hay que contarles las pálidas propias de un técnico inexperto. Está aprendiendo”.
Otro movimiento quedó sin explicación para Pantich. “¿Por qué Ponzio lo mandó a precalentar a Lautaro Pereyra y nunca más lo puso? Agotó toda la variante y nunca lo puso a Pereyra cuando el partido pedía un poco de Pereyra”, se preguntó. El análisis sumó un dato de la transmisión que hizo junto a Castañares: Driussi mostraba una molestia en el tobillo derecho, pero el lesionado que finalmente dejó la cancha fue Almada, mientras que Driussi “estuvo desaparecido”.
El costo de la derrota quedó plasmado en la tabla. “River está séptimo en la tabla anual y River está noveno en la tabla de clasificación a los mata-mata”, señaló Pantich, que advirtió que, de mantenerse esa posición al cierre, el club jugaría la Copa Sudamericana en 2027, un escenario que consideró inadmisible para el plantel y el dinero invertido. En la fecha 10 del Torneo Clausura, agregó, River estaría ya fuera de los mata-mata y su año terminaría en principio de noviembre. Para la Libertadores, la cuenta es otra: “a River se le escapó la posibilidad de meterse prácticamente en zona de Copa Libertadores. Se le esfumó esa posibilidad porque ahora tiene que ser un campeonato perfecto: salir campeón del torneo o de la tabla anual”.
River no volverá a jugar durante 21 días por los compromisos de la selección argentina ante Benín, Burkina Faso y Bolivia. El próximo partido será dentro de tres sábados, ante Estudiantes de Río Cuarto, y después vendrá la visita a Sarmiento en Junín.
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