(ARGENTINA).- “Pasamos de no hacer un gol en cuatro partidos del torneo local a convertir ocho en los últimos tres encuentros”, escribió Nicolás Distasio. River pasó de no sumar goles a convertir ocho en apenas tres partidos, mientras que también cambió su cosecha: de 0 puntos sobre 12 posibles a 10 en la misma cantidad de unidades. La comparación resume la nueva realidad que atraviesa el equipo.
“2 a Velez, 3 a Banfield y 3 a Independiente Rivadavia de Mendoza”, detalló Nicolás Distasio sobre la producción ofensiva reciente. “De tener 0 puntos sobre 12 en juego a sumar 10 puntos en la misma cantidad de unidades posibles”, agregó. El recorrido se dio después de un calendario comprimido: “Desde el 16 de julio al 25 de agosto hubo que encarar Copa Argentina, Torneo Local y Copa Sudamericana”, escribió, antes de remarcar que “hoy nos quedamos participando en una sola competición”.
La confianza que apareció con los triunfos
“River parece haberse desbloqueado emocionalmente. Es un equipo al que le vino bien el primer triunfo para soltarse y volver a creer”, sostuvo Distasio. El autor vinculó la recuperación estadística con una mejora en la confianza de los futbolistas y en la forma de jugar. “Cada jugador empieza a sentirse seguro dentro del campo de juego para potenciar sus virtudes y dejar atras las inhibiciones”, explicó.
“En la tribuna desaparecen los silbidos para darle lugar a los aplausos y en el cesped el que juega bien ayuda al compañero que todavia esta bajo e intenta llegar a su verdadero nivel”, escribió Nicolás Distasio. La descripción muestra un cambio que, para el columnista, excede los resultados: también aparece en la postura del equipo y en el vínculo entre los jugadores. La racha positiva modificó el clima alrededor de River.
“Lo que no tengo muy claro es si el cambio de director técnico fue determinante para estos cambios de los que venimos hablando”, planteó Distasio. Luego diferenció los ciclos: “Coudet no pudo ni supo llegar a este momento”, mientras que “Leo Ponzio parece ser la contracara”. Sobre el nuevo escenario, agregó: “Tocó poco pero lo necesario en la formación del equipo y metió dos triunfos vitales para las expectativas futuras de River en el torneo y la tabla anual”.
“En los últimos partidos River mostró falencias defensivas que para un equipo de mandíbula fragil como este puede ser un verdadero dolor de cabeza”, advirtió Distasio. El salto de 0 a 10 puntos no eliminó las dificultades en el fondo. “Vélez nos empató y tanto Banfield como Independiente Rivadavia nos dieron varios sustos”, señaló, y añadió: “Nos mostramos vulnerables y necesitados de convertir 3 o 4 goles para poder ganar los partidos sin correr riesgos”.
“Tomás Galván fue la gran figura de River ante Independiente Rivadavia”, afirmó Nicolás Distasio sobre el partido más reciente. En la misma línea, escribió: “Ayer fue determinante Tomas Galvan.” La columna también puso el foco en el arco: “Santiago Beltran puede salvarte alguna vez, pero nunca la dependencia de un arquero es un buen síntoma para un equipo con aspiraciones.”
“Será una semana tranquila, donde haremos referencia a que cuando Tobias Andrada, Thiago Almada y Angel Correa sintonizan y se encienden podemos bailar a cualquiera”, planteó Distasio. El cierre de su análisis dejó una tarea para River: “Tenemos que potenciar este momento positivo, seguir fortaleciendo anímicamente al grupo, darle mas rodaje al buen rendimiento colectivo e individual y apoyar a Leo Ponzio para soñar con ser campeones.”
