(ARGENTINA).- “De a poquito voy saliendo, ese dolor va a estar de por vida pero debo aprender a convivir con eso”, dijo Diego Buonanotte, quien contó que quiere volver a River con sus hijos. El exjugador tiene 38 años y actualmente juega en Deportes Temuco, de la Primera B de Chile. El regreso que imagina sería como padre y no para retomar su carrera en el club.
Diego Buonanotte llegó a River a los 11 años y se crió y vivió en la institución. Surgido de las inferiores, se ganó el cariño de los hinchas por su baja estatura, habilidad, velocidad y gambeta corta. Debutó en 2006, fue figura y campeón del Clausura 2008, y bajo la conducción de Diego Simeone marcó goles decisivos, entre ellos dos ante Gimnasia que le dieron el título a River. También integró la Selección Argentina Sub-23 que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
El 26 de diciembre de 2009, cerca de las 6:00 de la mañana, Buonanotte conducía un Peugeot 307 por la Ruta Provincial 65, en la localidad bonaerense de Arribeños, rumbo a su ciudad natal, Teodelina. Bajo una fuerte lluvia, pisó una acumulación de agua en la calzada, perdió el control del vehículo y chocó de frente contra un árbol. En el impacto murieron sus tres amigos, Alexis Fulcheri, Emanuel Melo y Gerardo Suñé.
Diego Buonanotte fue el único sobreviviente del accidente. Salió despedido, sufrió fractura de clavícula y graves lesiones pulmonares, y permaneció internado en terapia intensiva. La justicia determinó más tarde que conducía a una velocidad reglamentaria y que no estaba alcoholizado, por lo que fue sobreseído de toda responsabilidad penal al comprobarse el deplorable estado de la ruta.
El regreso que imagina Buonanotte
“De a poquito voy saliendo, ese dolor va a estar de por vida pero debo aprender a convivir con eso”, dijo Buonanotte. “Tengo dos hijos para luchar y mirar para adelante, no volveré a ser feliz como fui antes pero tengo una razón para vivir que son ellos”, agregó al referirse a la recuperación posterior al accidente.
“River para mí es todo, más allá de todo lo que me pasó cuando me tocó irme y demás”, sostuvo Buonanotte. Después explicó: “Llegué a los 11 años, me crié y viví ahí. Todo lo que soy es gracias a River y lo tengo súper claro y me llena de felicidad recordarlo de esa manera”. Tras volver a jugar a mediados de 2010, fue vendido al Málaga de España a comienzos de 2011.
“Veo todos los partidos con mis hijos y tengo la cuenta pendiente de llevarlos al Monumental pero como padre, no como jugador, y mostrarles todos los lugares en los que estuve”, contó Diego Buonanotte. Su deseo es regresar al club con ellos para enseñarles los espacios donde se inició como futbolista y como persona. El próximo paso que espera concretar es esa visita al Monumental junto con sus dos hijos.
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