(ARGENTINA).- “River no pateó al arco, es inapelable: no nos representa”, afirmó Stefano Di Carlo, presidente de River, al analizar la derrota ante Boca en el Superclásico. El miércoles 4 de noviembre, el dirigente cuestionó el nivel del equipo y sostuvo que la actuación no reflejó la identidad del club.
Di Carlo desarrolló esa autocrítica al describir el partido y el efecto que, a su entender, tuvo el contexto sobre los futbolistas: “Fue un partido gris. River no pateó al arco, eso es inapelable y no nos representa. Pero hay un factor en la cabeza que te desmoraliza cuando sentís la injusticia o la manipulación. Hay problemas propios, Boca pateó seis veces al arco, creo. Fue un partido pobre, Boca mereció más que River a partir de las condiciones que lo desnaturalizaron y River tiene errores”.
El análisis se dio después de que Di Carlo expresara su desacuerdo con el arbitraje y notificara a la AFA un pedido formal para que Nicolás Ramírez no dirija más al club. También llamó a los jugadores a evitar que la tensión externa se traslade al campo: “Tenemos que despojarnos de la locura. Estamos hablando con los jugadores. La locura del entorno y AFA no tiene que entrar en nosotros. Debemos volver al modelo de River que con su fútbol se repone y se impone”.
En su balance del mercado, Stefano Di Carlo explicó que la inversión buscó “construir la base de los próximos tres años”. River destinó cerca de 70 millones de dólares a una renovación que incluyó la salida de 17 futbolistas de un grupo de 35 y la llegada de nueve incorporaciones. Di Carlo sostuvo que seis de esos nueve ya son titulares: “de los nueve jugadores que trajimos, seis son titulares y esos seis titulares son mejores que los que estaban en el semestre anterior”.
Stefano Di Carlo pidió tiempo para evaluar a un plantel que, según dijo, “se armó hace dos meses” y es “un grupo humano a ensamblar”. Atribuyó parte de la demora a las negociaciones por jugadores de jerarquía: “Cuando traés jerarquía de verdad, las operaciones se demoran y se hace más largo el proceso”. También reconoció que todavía hacen falta “correcciones quirúrgicas” y agregó: “Hay una reversión en curso y el tiempo que nos está llevando es mayor al que queríamos”.
Sobre la conducción, Di Carlo confirmó que Leonardo Ponzio seguirá como interino hasta el cierre del año futbolístico, tal como quedó establecido tras la salida de Eduardo Coudet. Para justificar la elección, señaló: “Él estaba convencido. Vemos en él aptitud, calidad humana, conocimiento de lo que es River y tiene un plantel súper competitivo”. También destacó que Ponzio “vino a ayudar, a poner la cara y a hacerse cargo”. La definición sobre su continuidad llegará en diciembre: “Al final de la temporada evaluaremos si es Leo o si es otro”.
Di Carlo calificó 2026 como un año muy negativo para River; el equipo quedó afuera de la Copa Sudamericana y no logró clasificar a la Copa Libertadores 2027. Al explicar ese balance, afirmó: “Es muy negativo este año para River. Nuestro problemas fueron cuando se nos concatenaron todos los problemas a mitad de año. No pudimos nunca asentarnos nunca en un momento de quietud”. Para lo que queda, pidió unidad y exigió ganar el campeonato: “La convicción en este momento es acompañarnos y estar unidos para afrontar lo que está por delante que es el campeonato, que tenemos que ganarlo. River tiene que dar la vida por este campeonato y después de eso nos sentamos y evaluaremos”, dijo.
