(ARGENTINA).- “Es el folclore del fútbol argentino”, explicó Nicolás Otamendi, que el domingo 1° de noviembre enfrentará a Boca por primera vez como jugador de River. El Superclásico está previsto para las 15 en la Bombonera.
Aunque será su tercera visita a la Bombonera, será la primera con la camiseta de River. Nicolás Otamendi llegó al club tras quedar libre de Benfica y firmó su contrato antes de viajar a Estados Unidos para disputar el Mundial con la Selección. Antes del clásico, acumulaba 1.440 minutos en 16 partidos: completó el 88,8% de sus pases y dio tres pases clave desde el fondo. En ataque, sumaba 15 remates y cabezazos, con dos intentos al arco y ningún gol.
Otamendi vs. Boca
Antes de su paso por Benfica, Otamendi había enfrentado a Boca cuatro veces con Vélez, en 2009; el cruce de 2025 elevó el total a cinco. Fue titular y completó los 90 minutos en todos, con dos triunfos, dos empates y una derrota. Su primer partido ante el Xeneize fue por el Clausura 2008/09, en el Amalfitani, donde Vélez ganó 2-0 con goles de Rodrigo López y Jonatan Cristaldo. En la primera fase de la Copa Sudamericana, Boca, dirigido por Coco Basile, se puso en ventaja en la Bombonera con un tanto de Pablo Mouche y Víctor Zapata empató para Vélez. En la revancha, Jonatan Cristaldo marcó el 1-0 que selló el pase a octavos.
La única victoria de Boca en el historial llegó en octubre de 2009: fue 3-2 en la Bombonera, con goles de Sebastián Battaglia, Juan Román Riquelme y Martín Palermo para el local y dos tantos de Leandro Caruso para Vélez. El siguiente cruce fue en 2025, cuando Otamendi jugaba en Benfica, por la primera fecha del Mundial de Clubes. El equipo portugués llegó a estar 2-0 abajo; Ángel Di María descontó de penal después de que el defensor recibiera una falta en el área, y Nicolás Otamendi marcó de cabeza el empate. Después del partido, el zaguero explicó: “Es el folclore del fútbol argentino. Todo el partido me silbaron. Se dio que meto el gol, muy feliz. Todo el mundo sabe que soy hincha de River, pero metí un gol y lo festejé como ante cualquier rival“.

Las chicanas también marcaron su relación con Boca. En diciembre de 2018, tras la eliminación de River ante Al Ain en las semifinales del Mundial de Clubes, Otamendi respondió a las cargadas de hinchas xeneizes con una historia de Instagram que decía “9.12.18”. Después de la final de la Libertadores 2019, que River perdió ante Flamengo, le escribió a Pablo Migliore: “Qué hacés, perdido. Pensé que habías cerrado la cuenta el 9/12”. Semanas después de la conquista de la Copa Argentina volvió a dirigirse al exarquero: “¿Pablito, dónde andarás?”. En un vivo de Instagram en 2020 retomó la broma; este miércoles 28 de octubre, a cuatro días del clásico, publicó imágenes con el mensaje “⚔️🦾 @riverplate 🤍❤️”.
River volvió al trabajo
El plantel retomó los entrenamientos en el Camp el miércoles 28, después de tener libre el martes. Marcos Acuña completó la práctica con normalidad el día de su cumpleaños número 35. El lateral arrastraba molestias en el dedo pulgar del pie izquierdo por un pisotón que recibió el 14 de octubre, durante el empate ante Sarmiento en Junín, y se había perdido los partidos frente a Belgrano y Racing. En las dos semanas previas apenas sumó 30 minutos en un amistoso informal ante Ferro. Tras responder bien y trabajar a la par de sus compañeros, empezó a perfilarse como una opción para ocupar el lateral izquierdo desde el inicio, aunque sin el rodaje ideal.
Aníbal Moreno volvió a entrenarse diferenciado por una contractura en el gemelo derecho vinculada a su problema lumbar. Los estudios descartaron una lesión muscular y River planeaba evaluarlo día a día. Leonardo Ponzio, técnico interino, tendría la última palabra sobre su disponibilidad según cómo respondiera hasta el sábado. Fausto Vera estaba descartado por un desgarro y Lucas Silva era la única alternativa natural para ese puesto; el plantel tenía previsto entrenarse el jueves por la mañana en el Monumental.






