(ARGENTINA).- River tendrá a Ángel Correa como su principal esperanza para vencer a Boca en el superclásico de este domingo. El delantero, campeón del mundo, ya le convirtió al Xeneize en sus enfrentamientos anteriores y afrontará por primera vez el clásico con la camiseta millonaria. La intención es volver a ser su verdugo. Es una de las figuras del plantel y el futbolista más desequilibrante, por lo que su actuación concentra buena parte de la expectativa del equipo.
Correa vestirá la camiseta número 10 de River, el mismo dorsal ligado a dos postales de la Bombonera. Beto Alonso y el Pity Martínez quedaron asociados a esa camiseta: el primero se la besó durante el histórico 2-0 con la pelota naranja, mientras que el segundo festejó allí dos goles con el mismo número. Las referencias reúnen momentos distintos de River en la cancha de Boca y suman un antecedente especial para el próximo partido.
En el Clausura, Correa convirtió cuatro goles y tuvo otros dos tantos anulados ante Belgrano y Racing. River, con Leonardo Ponzio, lo tiene como una de las grandes figuras y como su jugador más desequilibrante. A los 31 años, el rosarino llegó a Núñez como refuerzo estrella y está cumpliendo las expectativas que había generado su incorporación. Su presente lo pone entre los protagonistas del equipo para la visita a Boca.
“Ese día fue la primera vez que me iba a ver mi familia a la cancha. Y lo mejor fue que mi vieja me hizo milanesas después”, recordó Correa. Tenía 17 años cuando marcó el primer gol de su carrera ante Boca. La conquista llegó el 11 de mayo de 2013, en el triunfo 3-0 de San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, donde el delantero abrió su cuenta frente al Xeneize.
Marcela Martínez, su madre, también fue testigo de otros dos partidos de Correa contra Boca. El 3 de noviembre de 2013 volvió a verlo marcar en el Gasómetro, durante la victoria 1-0 de San Lorenzo. El duelo restante fue el 2 de noviembre de 2024: Correa jugó el empate 0-0 en el Bajo Flores. Así, sus tres antecedentes ante el Xeneize quedaron repartidos entre dos triunfos de San Lorenzo y un empate.
“Sabía que me iba a ayudar desde el cielo”, dijo Correa en el campo de juego del Kempes después de marcarle a Belgrano. El delantero le dedicó ese gol a Marcela en el Día de la Madre. Su madre murió en abril de 2023, después de un extenso tratamiento contra el cáncer. La dedicatoria quedó ligada a un recuerdo familiar que también acompañará su próximo partido ante Boca.
El superclásico será la primera visita de Correa a la Bombonera, el Estadio Alberto J. Armando. El rosarino vivió desde las Inferiores de San Lorenzo la rivalidad entre el Ciclón y Boca, antes de convertirle goles al Xeneize. En su debut en el clásico, sueña con vivir un momento emotivo e histórico y sentir la presencia de su madre en el estadio, mientras River buscará que su principal figura marque la diferencia.






