(ARGENTINA).- Lautaro Rivero llega con ventaja para volver a la titularidad de River ante Racing, este domingo 25 de octubre. El partido corresponde a la fecha 14 de la Zona B del Torneo Clausura.
Leonardo Ponzio debe definir si Rivero ocupa el lugar de Lucas Martínez Quarta, suspendido tras recibir su quinta amarilla, o si elige a Tobías Ramírez. El periodista Sebastian Ueberrhein, de La Página Millonaria, indicó que la decisión estaba prevista para las últimas prácticas del viernes y el sábado. Martínez Quarta había buscado la amonestación ante Belgrano para llegar sin sanciones al Superclásico frente a Boca, programado para el domingo 1 de noviembre en La Bombonera. El encuentro ante Racing se jugará a las 19.15 en el Monumental.
Los errores que pesaron en su imagen
La falta de continuidad se refleja en los números del Torneo Clausura: Rivero disputó 94 minutos en tres partidos y, desde la fecha 5, sumó apenas 11 minutos. Pasó de tener presencia en la defensa durante la primera parte del año a quedar casi afuera de la rotación. La posibilidad de volver desde el inicio ante Racing aparece con poco rodaje y todavía no equivale a una confirmación en el equipo titular.
Su regreso había empezado con otro panorama. Después de su buen rendimiento en 2025 en Central Córdoba de Santiago del Estero, River lo repescó y Lautaro Rivero se ganó un lugar en el equipo, con actuaciones en las que mostró personalidad. Ese nivel le abrió las puertas de la Selección Argentina Mayor y lo puso en un momento de crecimiento, antes de un primer semestre de 2026 menos estable.
En ese tramo, Rivero cometió errores en la salida y fallas de cálculo defensivo. Dos acciones dentro del área terminaron en penales: una en el Superclásico ante Boca y otra frente a Belgrano, en la final. La reprobación de los hinchas se hizo sentir en algunos momentos, y esas equivocaciones pesaron más que el volumen de intervenciones correctas que había tenido.
“revancha” fue el término que Rivero había usado en una carta posterior a la final en Córdoba, en mayo. La chance de volver a jugar desde el inicio le daría ahora un escenario para responder dentro de la cancha y modificar la percepción sobre su rendimiento. Sus números defensivos generales no eran malos: sostuvo buenos porcentajes en los duelos, presencia en el juego aéreo, volumen de despejes y una precisión alta con la pelota. El problema, según la evaluación de su temporada, fueron errores puntuales que quedaron por encima de esas virtudes.
Después de ese semestre se evaluó una posible salida y Real Sociedad y Shabab Al-Ahli Dubai, de Emiratos Árabes, aparecieron entre los interesados, pero ninguna negociación prosperó. En River consideraron insuficientes las propuestas y el defensor siguió en Núñez. La llegada de Nicolás Otamendi modificó la competencia interna y Rivero perdió terreno. El equipo llegaba al partido con 20 puntos, en el sexto puesto de la Zona B y con tres fechas por delante, en busca de afirmarse entre los ocho que avanzan a la siguiente fase.
