(ARGENTINA).- Lautaro Rivero llega a la previa de Racing con ventaja para volver a ser titular en River, después de haber perdido terreno durante el Torneo Clausura. La suspensión de Lucas Martínez Quarta, que recibió la quinta amarilla ante Belgrano, abrió un lugar en la zaga y Leonardo Ponzio debía elegir entre el defensor y Tobías Ramírez.
El regreso de Rivero contrastó con la etapa que había protagonizado tras una buena temporada en 2025. River lo repescó de Central Córdoba de Santiago del Estero y, de vuelta en el club, se metió en el equipo y mostró personalidad durante la etapa de Marcelo Gallardo. El nivel que sostuvo entonces le abrió las puertas de la Selección Argentina Mayor, un reconocimiento a su crecimiento y a la recuperación de un defensor con proyección.
El primer semestre de 2026 cambió ese cuadro, aunque Lautaro Rivero conservó minutos y protagonismo. En algunos partidos, sus decisiones en la salida y fallas de cálculo lo dejaron expuesto; también le costó resolver determinadas situaciones defensivas. Dos acciones dentro del área terminaron en penales: una ante Boca, en el Superclásico, y otra frente a Belgrano, en la final. La reprobación de los hinchas se hizo sentir en ciertos momentos.
Después de ese semestre, en River se evaluó una posible salida para el defensor. Su nombre apareció en los planes de la Real Sociedad y del Shabab Al-Ahli Dubai de Emiratos Árabes, pero ninguna negociación prosperó; el club consideró insuficientes las propuestas recibidas. Rivero siguió en Núñez, aunque con el avance del año pasó de tener participación a quedar relegado en la consideración.
La llegada de Nicolás Otamendi alteró la competencia interna en la zaga. En el Torneo Clausura, Rivero disputó 94 minutos repartidos en tres partidos; desde la fecha 5, sumó apenas 11 minutos. El registro contrasta con la continuidad que había tenido en la primera parte de 2026 y muestra cuánto se redujo su participación en el equipo.
Los números de su juego defensivo presentaban otro matiz frente a los errores que marcaron su semestre. Rivero mantuvo buenos porcentajes en los duelos, presencia en el juego aéreo, volumen de despejes y precisión con la pelota, aunque esas virtudes no impidieron que algunas fallas pesaran más en la evaluación. En una carta posterior a la final en Córdoba, en mayo, se refirió a una “revancha” que quería tomarse. Ante Racing, la posibilidad de volver desde el inicio le permitiría empezar a cambiar esa imagen.
El partido ante Racing estaba previsto para el domingo 25 de octubre a las 19.15, por la fecha 14 de la Zona B, en el Monumental. El Superclásico siguiente tenía fecha para el domingo 1 de noviembre a las 15, en La Bombonera. Martínez Quarta quedaría habilitado para ese encuentro después de cumplir la suspensión.
