(ARGENTINA).- Si Boca gana la final de la Copa Sudamericana, liberará un lugar en la tabla anual que podría abrirle a River una oportunidad extra para llegar a la Copa Libertadores 2027. La posibilidad aparece tras la victoria 3-0 ante Belgrano en el Monumental, con la que el equipo quedó séptimo en la tabla anual de la Liga Profesional.
El triunfo llevó a River a 49 puntos y lo dejó en zona de Copa Sudamericana, no de Libertadores, por lo que el objetivo para 2027 todavía no estaba cumplido. Rosario Central, señalado como el último clasificado a la máxima competencia continental, sumaba 53 unidades. La distancia era de cuatro puntos: River necesitaba descontarla en la tabla anual para pasar del puesto que daba acceso a la Sudamericana a uno que lo acercara a la Libertadores.
El tramo alto de la tabla mostraba una pelea comprimida. Argentinos y Boca figuraban con 54 puntos cada uno; Independiente Rivadavia, Vélez e Instituto sumaban 53, 52 y 50, respectivamente. Esos registros dejaban varios equipos por delante de River y reducían el margen para ceder unidades en las fechas restantes. Para acercarse a los lugares de clasificación, el equipo debía sumar mientras los clubes de ese grupo continuaban acumulando puntos.
A River le quedaban tres partidos: Racing, Boca y Aldosivi. La cuenta deportiva era sumar de a tres en esos encuentros y recortar la diferencia con los equipos mejor ubicados en la anual mediante resultados propios. La necesidad de ganar no desaparecería aunque se abriera un cupo nuevo: ese mecanismo ampliaría las posibilidades de acceso, pero no reemplazaría los puntos que el equipo debía conseguir.
La tabla anual también podía modificarse por los campeones continentales: si un equipo ya estaba clasificado por esa vía, su consagración en una copa liberaba un lugar para el siguiente en el orden acumulado. En ese caso, el cupo no desaparecía, sino que bajaba una posición y sumaba una opción entre los equipos que seguían en carrera. Estudiantes, si ganaba la Libertadores en disputa, era uno de los posibles casos; el otro era un título de Boca en la Sudamericana.
Si Boca se consagra en la final, conseguirá la clasificación directa a la próxima Libertadores y dejará libre su lugar en la tabla acumulada del torneo argentino. Ese movimiento daría a River y a los demás equipos que vienen por detrás una oportunidad matemática más: el cupo adicional podría ser tomado por el siguiente club de la lista, no por decisión automática en favor de River. Por eso, una victoria xeneize modificaría las posibilidades, pero no resolvería por sí sola la pelea del equipo de Núñez.
La opción externa plantea una paradoja para River: un triunfo de Boca, su eterno rival, podría ayudarlo a clasificar. El camino propio era sumar en los partidos restantes y recortar la diferencia para entrar por la tabla anual, o ganar el Clausura. Esa última vía también conduciría a la Libertadores 2027, por lo que la pelea del equipo no dependía solamente del desenlace de la final.
