(ARGENTINA).- «Ramón no merece llegar en una situación de emergencia», sostuvo Juan Cortese sobre la posible vuelta de Ramón Díaz a River. El periodista condicionó la continuidad de Leonardo Ponzio a que sea campeón del Clausura, clasifique al equipo a la Copa Libertadores y después diga que quiere seguir; si no, Ramón es el principal candidato para 2027.
“Si es campeón, le van a preguntar: «Leo, ¿qué tenés ganas de hacer?». Porque la verdad es que te lo ganaste: te ganaste el derecho a dejar de ser interino. ¿Tenés ganas de ser técnico? Y si Ponzio dice: «No me interesa. Aunque sea campeón, no me importa. Estuve cuando me llamaron, estuve cuando me necesitaron. Gracias, hasta luego. Háganse cargo ustedes», entonces será otra historia”, explicó Cortese.
Ponzio asumió como interino el 27 de agosto, tras la renuncia de Eduardo Coudet, y su futuro para 2027 no está definido.
“Pero está claro que el candidato número uno a tomar las riendas de River en 2027 es Ramón. Y acá no hay ninguna operación posible. ¿Qué estamos haciendo? Estamos contando lo que pasa”, reiteró el periodista.
Y siguió: “Hoy está obligado a decir lo que está pasando. Y lo que está pasando es que, salvo que Ponzio sea campeón, clasifique a la Copa Libertadores y, habiéndose ganado el derecho a decidir su futuro, les diga a los dirigentes: «¿Saben qué? Tengo ganas de quedarme. Che, ¿y ahora qué hacemos?», Ramón es el máximo y principal candidato a ser el técnico de River en 2027”, afirmó Cortese.
La clasificación a la Copa Libertadores 2027 puede llegar por el título del Clausura o por terminar entre los tres primeros de la tabla anual. Al 4 de octubre, River estaba noveno en la anual, con 42 puntos en 26 partidos y a ocho unidades del tercer puesto; en la Zona B también ocupaba el noveno lugar, afuera de los playoffs, a dos puntos del octavo y con un partido pendiente.
La propuesta que rechazó Ramón Díaz
«Siempre dijimos que el día que nos necesiten vamos a estar para dar una mano», había dicho Emiliano Díaz meses antes. En los días previos al 12 de octubre, él y Ramón Díaz rechazaron una propuesta para dirigir Corinthians. En una carta abierta posterior, Emiliano escribió que «su deber como hijo era acompañar a la persona que apostó todo en un momento muy difícil y que quiere cumplir su último sueño en el fútbol».
«No sé si tiene ganas de convivir con eso», planteó Cortese sobre la presión que podía enfrentar Leonardo Ponzio, celebrado cuando gana y cuestionado cuando los resultados no acompañan. El periodista sostuvo que Ramón debería iniciar un ciclo desde el comienzo del año, con una pretemporada y un plantel que pudiera terminar de armar; ir a buscarlo en medio de la urgencia no sería bueno ni para el riojano ni para Ponzio. Ramón ganó 14 títulos con River y es el segundo entrenador más ganador de la historia del club, detrás de Marcelo Gallardo.
La dirigencia ya había tenido contactos informales con allegados a Ramón para comunicarles que su regreso no estaba descartado. El portugués Abel Ferreira era el entrenador que más seducía a la conducción, aunque su llegada se consideraba difícil. En River también evaluaban que Ramón pediría control total del fútbol, una condición que podía generar tensiones con Enzo Francescoli, secretario técnico, por el vínculo tirante que arrastran desde la época de Ramón como futbolista.
