(ARGENTINA).- “Estoy muy feliz y motivado con este nuevo desafío en mi carrera. El Coritiba es un club de gran tradición, con una afición apasionada, y llego para sumar y dar lo mejor de mí en cada partido”, dijo Fabricio Bustos en su presentación. El lateral derecho quedó formalizado este jueves como nuevo jugador de Curitiba, después de rescindir su contrato con River, donde llegó como un refuerzo de peso y terminó entrenando apartado del plantel.
En las últimas horas, el club brasileño anunció al jugador en sus redes sociales con una serie de imágenes con la nueva camiseta: “Descubierto por Independiente, campeón de la Copa Sudamericana 2017 y con una destacada trayectoria en el fútbol brasileño, Fabricio Bustos ahora viste la camiseta del Coritiba. Del fútbol argentino al Alto da Glória. ¡Bienvenido, Bustos!”, escribió la cuenta oficial del equipo de Paraná.
En su llegada a Brasil hay una revelación llamativa. Según el periodista Rogerio Scarione, el salario de Bustos en Curitiba será muy por debajo del que recibía en River, y el vínculo corre hasta diciembre, con opción a una renovación que depende exclusivamente de la decisión del club brasileño.
La salida de Núñez se terminó de cerrar contra reloj: con la ventana de fichajes del Brasileirao venciendo el viernes 11 de septiembre, las partes aceleraron la rescisión, Bustos viajó al sur de Brasil para la revisión médica y estampó la firma como agente libre. Aunque bajó su sueldo, se fue de River cobrando una compensación económica importante, ya que fue la dirigencia la que decidió cortar un contrato que vencía en diciembre de 2027.
Los motivos de la salida
Bustos había arribado a River a mediados de 2024, procedente de Internacional de Porto Alegre, en una operación cercana a los 5,4 millones de dólares, con Eduardo Coudet como entrenador. Todo indicaba que iba a pelear el carril derecho como titular, pero perdió terreno ante la presencia indiscutida de Gonzalo Montiel en la banda y el arribo de Giovanni González como recambio.
El cordobés de 30 años apenas pudo dejar respuesta en sus últimas oportunidades y la dirigencia lo apartó del plantel: terminó entrenando en el predio de Cantilo con el grupo de marginados. Mientras esperaba una salida, disputó 53 partidos con la camiseta de River, con su última aparición ante Blooming por la Copa Sudamericana, y solo recibió un sondeo para volver a Independiente y un contacto de Rosario Central, que no avanzaron.
Curitiba, que además había fichado recientemente a Nicolás Fonseca, otro ex River, mostró interés concreto y cerró la operación en poco tiempo. Con la salida de Bustos y la de Matías Viña —rescindido y a préstamo en Cruzeiro hasta diciembre desde Flamengo—, el club ya no tiene jugadores apartados entrenando en Cantilo.
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