(ARGENTINA).- “Si nos basamos en el modus operandi y el reglamento de Román, hoy tendríamos que ver al dirigente de Boca diciendo ‘Lamentablemente perdimos 2 a 1, pero tuvimos la suerte de que Conmebol no quiso que se ejecutaran los penales'”. El descargo es de Diego Díaz, quien cargó con ironía contra la clasificación de Boca a las semifinales de la Copa Sudamericana y el papel del VAR en el Morumbí. Para el periodista, la serie quedó marcada por una decisión arbitral que, aplicada con la vara que el club xeneize usó en 2021, tendría que estar generando una denuncia de sus propios dirigentes.
El fondo del reclamo de Díaz pasa por el partido de vuelta en Brasil. Sao Paulo se impuso por 2 a 1 en los 90 minutos, un resultado que en condiciones normales habría llevado la llave a los penales. La definición desde los doce pasos nunca llegó porque el equipo de juez anuló un gol al conjunto paulista con unas líneas de fuera de juego muy cuestionadas, y así Boca avanzó de manera directa a la siguiente fase.
“Román, tenemos que denunciar, lamentablemente”, disparó Diego Díaz al abrir su descargo, retomando la pose de víctima que el club de la Ribera adoptó en otros momentos. En su análisis, que se difundió en el programa de PicadoTV, el periodista acuñó la expresión “el reglamento de Riquelme” para reírse de la hipocresía de los dirigentes, que festejan sin chistar cuando la tecnología juega a su favor.
El antecedente de 2021 y la frase de Riquelme
La chicana de Díaz tiene un punto de partida preciso: julio de 2021. Ese mes, Atlético Mineiro eliminó a Boca de la Copa Libertadores en una serie donde el VAR le anuló insólitamente dos goles lícitos al equipo argentino. Juan Román Riquelme, entonces vicepresidente del club, salió a los medios furioso y dejó una frase que quedó para la historia del fútbol argentino: “Boca ganó los dos partidos y quedó afuera, lo vimos todos”.
Es exactamente esa lógica la que el periodista invirtió para el partido actual. “De acuerdo a lo que en algún momento dijo Riquelme, San Pablo ganó 2 a 1 e increíblemente no se ejecutaron los penales”, señaló Díaz, aplicando al caso de hoy la misma aritmética que el dirigente usó para reclamar por las anulaciones de Mineiro. El espejo, en su lectura, es perfecto: la Conmebol decidió quién pasaba y a quién le cerraba la puerta.
Para Diego Díaz, el contraste también se mide en el vocabulario que usa cada lado. Cuando los fallos arbitrales perjudican a Boca, advirtió, se habla de robo institucional; en cambio, cuando el VAR “mete la mano” de manera grotesca a su favor, hinchas y dirigentes festejan la clasificación sin cuestionar los criterios del ente organizador. Ese doble estándar es el blanco central de su crítica.
El periodista dedicó también un tramo a lo futbolístico, porque sintió que la polémica opacó una noche que podía ser de celebración deportiva. “Para mí, mancha, lo que hubiera sido una buena noche como para hablar de un buen Boca, de un buen Boca que estaba dando pasos de madurez, que estaba dando pasos de crecimiento, que estaba dando pasos hacia un buen equipo”, contó. El descuido arbitral, en su visión, le robó al torneo un debate mejor.
La burla siguió con una proyección sobre el cántico de la hinchada. Diego Díaz sostuvo que, después de lo ocurrido en el Morumbí, el canto podría cambiar y pasar a decir que “la Conmebol es lo mejor que me pasó”, porque en definitiva ese fallo es lo que le sirvió a Boca para avanzar de fase. La frase condensa su ironía: el enemigo de siempre se transformó, cuando convenía, en el aliado silencioso.
El descargo de Diego Díaz encontró un eco inesperado: el respaldo de los hinchas de River, que también se mostraron molestos por las jugadas polémicas de la serie y encontraron en su análisis un canal para expresar ese reclamo. Queda pendiente la definición de la Sudamericana, donde Boca espera por Vasco Da Gama de Brasil como rival en semifinales, con la certeza de que esta clasificación ya quedó marcada por las líneas del fuera de juego.
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