(ARGENTINA).- “La decisión de los jugadores apartados responde a una cuestión deportiva. Para incorporar tenes que sacar. En este caso era una cantidad de profesionales muy importante y tuvimos que tomar una decisión que, en cuanto a las maneras y las formas y el lugar fue un error”, reconoció Stefano Di Carlo esta mañana en una conferencia de prensa en el Monumental. El presidente de River se refirió a la polémica purga del Predio de Cantilo y pidió disculpas por las formas elegidas para apartar a los futbolistas el último día de junio.
Lo que dijo Di Carlo
El mandatario detalló que la medida fue necesaria por el número de profesionales y que, poco después, les ofreció una alternativa. “Poco tiempo después, les ofrecimos que vuelvan a entrenar en Ezeiza, pero decidieron dejar todo como está. En el plano personal siempre estuvimos presentes y tratando de ser respetuosos para ayudarlos a conseguir otro club”, contó Stefano Di Carlo. Además, admitió fallas en el aviso: “Tomamos nota en cuanto a los errores, las formas, las maneras, la comunicación. Se podría haber generado un preaviso de que se iban a hacer dos grupos de trabajo”.
Di Carlo reveló que habló en privado con Germán Pezzella y aseguró que nunca se quebró el clima interno. “Aunque públicamente River no salió a hablar, en privado lo hicimos. También hablamos con quienes permanecen en el plantel profesional. Nunca hubo mal clima”, expresó.
En el terreno económico, el presidente defendió la operación y expuso una aparente inconsistencia en las cifras: mientras el club había apartado inicialmente a 15 futbolistas, él afirmó que “de los 12 quedan 4”. Esos cuatro son Galoppo, Bustos, Germán Pezzella y Galarza Fonda, que continúan entrenándose en Cantilo con un preparador físico desde principios de julio. “En el plano patrimonial no le generamos ningún perjuicio al club”, subrayó Stefano Di Carlo, y agregó que “el mercado sabe cuál es el valor del mercado y eso no cambia, apartando o no apartando”.
La conferencia también precisó el destino de los que ya se desvincularon de River. Mediante rescisión contractual salieron Paulo Díaz (Atlanta United), Maximiliano Meza (Independiente) y Álex Woiski (libre). Fueron cedidos Maximiliano Salas a Independiente Rivadavia, Ian Subiabre a Tigre y Santiago Lencina al Burgos de España, mientras que Andrés Herrera fue vendido al Columbus Crew. Además, Matías Viña y Kendry Páez rescindirán sus préstamos y Kevin Castaño está a punto de ser transferido a Atlético Mineiro.
Di Carlo aseguró que el trato hacia los apartados nunca dejó de ser respetuoso y que intentaron corregir sobre la marcha. El presidente sostuvo que le pidieron disculpas a los involucrados y remarcó que la decisión era necesaria y la debían hacer.
Los cuatro futbolistas que siguen en Cantilo trabajan mientras la dirigencia busca sus salidas. “Estamos hablando con los cuatro apartados, tratando de cumplir con su voluntad”, cerró Stefano Di Carlo.
