(ARGENTINA).- “Sería demasiado egoísta de mi parte entender que Thiago después de sus vacaciones me tiene que salvar el pellejo”, dijo Eduardo Coudet en la previa de una definición que lo tiene en el centro de la escena. Juan Cortese analizó en su canal de YouTube la decisión de los dirigentes de River de no precipitarse con un cambio de entrenador y planteó que tiene una lógica que va más allá del resultado inmediato. Porque sacar al técnico ahora, a horas de un partido de copa, tampoco solucionaría nada.
Cortese explicó que reemplazar a Coudet de manera urgente sería contraproducente. “Mal o flaco favor sería para River, en este caso, depender de que un entrenador en dos o tres días te cambie la ecuación. Eso no funciona. No funciona nunca y menos en la previa de una Copa Sudamericana”, sostuvo en su análisis. La postura, argumentó, responde a una decisión institucional de no tomar medidas en caliente.
El periodista fue directo al señalar que la dirigencia prefiere no moverse ahora. “Está claro que los dirigentes no quieren tomar decisiones”, afirmó Cortese, y agregó que lo verdaderamente “antinatural” sería echar al técnico justo antes de un compromiso eliminatorio. La lectura oficial, según ese punto de vista, es que ningún proyecto se salva con un golpe de timón a último momento.
El peso de la Copa Sudamericana
La llegada de Thiago Almada tampoco aparece como una solución mágica en el análisis de Cortese. El propio Coudet ya había marcado la cancha con la frase sobre no depender de un jugador que recién vuelve de vacaciones. Para el analista, el problema es más profundo: “River no puede mostrarse con la endeblez que se muestra”, dijo, y subrayó que hay futbolistas que “tienen que mínimamente empezar a estar a la altura de la camiseta que defienden”.
Cortese aportó un dato gráfico sobre el momento del equipo: la realidad es que River apenas pierde 1-0 en todos los partidos, salvo en el City, pero a los rivales, con una sola que tengan, ya les alcanza para ganar. Un diagnóstico que expone la fragilidad defensiva y la falta de peso ofensivo más allá de la responsabilidad del entrenador.
El analista remarcó que el ciclo de derrotas consecutivas ya tocó fondo y que la continuidad de Coudet pende de lo que pase en la copa. “No hay proyecto que se sostenga con derrotas consecutivas y River ya agotó todas las derrotas consecutivas posibles”, afirmó Cortese. La dirigencia, mientras tanto, apuesta a que el equipo encuentre en la cancha las respuestas que no llegaron con los refuerzos ni con los cambios tácticos.
La definición de esa pulseada entre la paciencia dirigencial y la urgencia deportiva se verá en los octavos de final de la Copa Sudamericana, el torneo que hoy marca el pulso del ciclo Coudet.
