(ARGENTINA).- “Si veo que no se empiezan a dar los resultados, no le voy a hacer ni mal a River, ni mal al hincha, al club, ni a esta dirigencia que confió en mí. En eso soy el más autocrítico”. La frase de Eduardo Coudet en la conferencia posterior a la derrota por 1 a 0 ante Tigre dejó su continuidad envuelta en una niebla espesa. Según pudo conocerse en las horas siguientes al partido, el entrenador ya había manifestado a la directiva que no tiene fuerzas para continuar y le hizo saber a Stefano Di Carlo sus ganas de dejar el cargo. La respuesta desde el plano dirigencial fue tajante: le rechazaron la renuncia porque confían en que puede revertir la crisis.
Eduardo Coudet acumuló su quinta caída consecutiva en el Torneo Clausura y sigue sin ganar en lo que va del semestre. El gol de Ignacio Russo a los 78 minutos, tras un error grosero de Aníbal Moreno en la salida, desató otro nudo de impotencia en un plantel que se retiró del estadio José Dellagiovanna en absoluto silencio. Coudet fue el último en subir al micro, con el mismo hermetismo que mostraron sus jugadores.
La versión sobre la intención de renuncia de Eduardo Coudet sacudió el aire ya enrarecido de Núñez apenas terminado el encuentro. El propio técnico evitó confirmar o desmentir de manera explícita el trascendido, pero sus palabras en conferencia funcionaron como una definición de su estado anímico. “Siempre dije que sé el lugar en el que estoy. Es una situación muy compleja, muy difícil, después de perder tantos partidos seguidos. Sé las consecuencias que trae una racha así”, reconoció. Y enseguida agregó: “Si veo que no se empiezan a dar los resultados, no le voy a hacer ni mal a River, ni mal al hincha”.
El entrenador también cargó contra la difusión de sus estados de WhatsApp, que en la previa habían mostrado mensajes como “los cagones no hacen historia”. “Me parece una falta de respeto porque fue sacado de mi teléfono personal. Públicamente no me expreso nunca”, reclamó, y se definió como un hombre “de la antigua guardia”. Sobre el arbitraje de Andrés Gariano, que no cobró un penal de Alan Barrionuevo sobre Ángel Correa, dijo: “No entiendo por qué no se cobró penal y no entiendo por qué ni siquiera fue a revisarla”, aunque enseguida aclaró que no ponía el foco solo en esa jugada.
Coudet salió a defender el mercado de pases que invirtió más de 70 millones de dólares para afrontar la Copa Sudamericana. “Creo que se ha hecho un grandísimo mercado, de los mejores de mucho tiempo. La reestructuración del club lleva tiempo”, afirmó. Sin embargo, asumió la responsabilidad sin atenuantes: “Excusas podemos tener un montón, pero hay que hacerse responsables”, dijo, y remató con un “me hago responsable”. Y puso distancia sobre la expectativa inmediata con Thiago Almada, la gran apuesta ofensiva: “Querer que juegue Thiago, que estaba de vacaciones, esté en la altura de Bogotá, sería irreal”.
El próximo miércoles, River visitará a Independiente Santa Fe por los octavos de final de la Copa Sudamericana, el partido que la dirigencia y el propio Eduardo Coudet marcan como el punto de inflexión excluyente. “¿Qué puede suceder si no cambia rápido? Todos sabemos lo que puede suceder”, sentenció el DT, que aun con el cargo tambaleante dejó una última muestra de confianza: “Yo ya la di vuelta una vez, como jugador, y ahora lo quiero hacer como entrenador. Todavía tengo confianza”. En Bogotá, sin margen para otro traspié, se empezará a escribir el desenlace de su ciclo.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗