(ARGENTINA).- Separados del plantel por una decisión dirigencial y relegados al predio de Cantilo durante casi dos meses, Maximiliano Salas e Ian Subiabre consiguieron nuevo club en las últimas horas del libro de pases del fútbol argentino. Salas se sumó este martes a Independiente Rivadavia y Subiabre fue presentado por Tigre, en dos operaciones a préstamo con opción de compra que aliviaron la abultada nómina de borrados de River.
Los delanteros no habían viajado a la pretemporada que el equipo de Eduardo Coudet realizó en Alicante, España, luego de ser apartados a mediados de junio. El entrenador aclaró entonces que se trató de una medida dirigencial y no propia. La intención de los directivos fue venderlos, pero al no recibir ofertas concretas, el Millonario terminó cediéndolos a préstamo en la última semana del mercado.
Maximiliano Salas viajó esta mañana a Mendoza para realizarse los estudios médicos y firmar su contrato con la Lepra por los próximos doce meses. La operación es un préstamo sin cargo y con una opción de compra fijada en 4 millones de dólares por el 50 por ciento de su ficha. El atacante, que había marcado un gol en la última presentación de River por la Copa Sudamericana (el 3-0 sobre Blooming a fines de mayo), compartió una imagen junto a sus compañeros apartados con la frase: “Siempre para adelante”.
Por su parte, Ian Subiabre fue presentado en las redes sociales del Matador durante la noche del lunes. Aceptó un préstamo por un año sin cargo, aunque en su caso la opción asciende a 4 millones de dólares por el 70 por ciento del pase, ya que el 30 por ciento restante pertenece a la CAI de Comodoro Rivadavia. El próximo sábado, Tigre visitará a River en el Monumental, pero Subiabre no podrá jugar por una cláusula incluida en la negociación.
La decisión de Coudet
La salida de Maximiliano Salas y Subiabre expuso la política de reestructuración del plantel que aplicó la dirigencia en el último mercado. A pesar de que ambos sumaban minutos en la primera parte del año, el presidente Stefano Di Carlo y la secretaría técnica decidieron marginarlos junto a otros referentes. Coudet, por su parte, se desligó de la resolución desde el comienzo.
Con las cesiones ya resueltas, todavía quedan siete futbolistas apartados en el predio de Cantilo a la espera de una resolución similar o una venta definitiva. La lista la encabezan Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo, Matías Viña, Kevin Castaño, Kendry Páez y Matías Galarza Fonda. Antes de este cierre de libro, ya habían emigrado Andrés Herrera, Paulo Díaz, Maximiliano Meza, Santiago Lencina y Alexander Woiski.
El destino inmediato de Maximiliano Salas estará en Mendoza, donde se pondrá a disposición del cuerpo técnico de Independiente Rivadavia para dejar atrás el impasse. Mientras tanto, en Núñez, el foco pasa a los siete jugadores que continuarán entrenando separados mientras el fútbol argentino ingresa en las horas decisivas del mercado.
