(ARGENTINA).- La decisión de apartar a quince futbolistas del plantel profesional salió de la dirigencia que encabeza Stefano Di Carlo, y el propio Eduardo Coudet se encargó de aclarar que fue una determinación institucional. Desde otro club, un presidente contó públicamente que él hace exactamente lo contrario.
Juan Sebastián Verón se cuidó de no opinar sobre la interna ajena. «No me voy a meter en la decisión de River en este caso, porque esas son decisiones de gestión», arrancó el titular de Estudiantes, aunque enseguida se metió de lleno al contar cómo lo resuelven en el club de La Plata.
«Nosotros como dirigentes tuvimos situaciones y tratamos de mantenerlo dentro del plantel, más allá de que sepas que no lo vas a tener en cuenta o que le buscás una salida», explicó, marcando una diferencia de método con lo que decidió la conducción del Millonario.
El remate fue todavía más directo. «No tuvimos que adoptar esa postura de separar», sostuvo Verón sobre los años que lleva al frente de Estudiantes, un período en el que también le tocó desprenderse de futbolistas que habían dejado de estar en los planes del cuerpo técnico.
El otro lado de Verón
Después habló desde su otro lugar, el de futbolista. «Yo particularmente, como ex jugador, no lo veo bien y no me gustaría tampoco estar en esa situación, porque aparte hay jugadores que salieron del club. Apartarlos así de esa forma me parece raro», agregó el presidente.
Sobre el dinero que el club invirtió, en cambio, salió a bancar a la conducción de Núñez. «River tiene 350 mil socios y venden muy bien. No me parece a mí particularmente, no me parece raro», opinó cuando le preguntaron por las cifras del período de incorporaciones.
El grupo de apartados sigue en el predio de Cantilo con entrenamientos diferenciados y todavía sin definición. Germán Pezzella es el nombre de mayor peso, Giuliano Galoppo quedó inhabilitado por FIFA y varios juveniles ya encontraron destino en otros clubes del fútbol argentino.
