(ARGENTINA).- “River mañana tendrá día libre y volverá el martes al trabajo. El próximo sábado visitará a Tigre a las 17 antes de los octavos de final de la Copa Sudamericana”, confirmó el periodista Juan Balbi. La decisión la tomó Eduardo Coudet, el técnico de River, tras la derrota por 1 a 0 frente a Rosario Central en el Más Monumental, que estiró la peor racha del equipo en torneos AFA.
El Millonario cayó con el Canalla y sumó su quinta derrota consecutiva en los certámenes locales, lo que profundizó la crisis del ciclo de Eduardo Coudet. Con la eliminación de la Copa Argentina ya consumada y un andar errático en el Torneo Clausura, el crédito del entrenador quedó contra las cuerdas. Ante Rosario Central, los hinchas expresaron su descontento de forma masiva por primera vez en el estadio desde el regreso del DT.
Tras el papelón, River anunció que Eduardo Coudet no hablaría ante la prensa, una determinación por la que el club podría ser multado. En ese contexto de silencio de los protagonistas, la confirmación del plan de trabajo a través de Balbi fue la única señal pública del cuerpo técnico. El descanso obligado aparece como un intento de descomprimir el pésimo presente anímico del plantel.
Las derrotas que llevaron a este escenario límite incluyen el Superclásico del primer semestre, la final del Torneo Apertura frente a Belgrano en Córdoba y las cuatro caídas del segundo semestre contra Aldosivi, Barracas, Gimnasia y Rosario Central. Ni siquiera un mercado de pases movido, con numerosos refuerzos, pudo torcer la historia: el equipo prácticamente nunca jugó bien en los casi cinco meses de este proceso.
La determinación del DT
Coudet no explicó públicamente la decisión hasta el momento. Sin embargo, la información suministrada por Balbi detalla que el plantel retornará a las prácticas el martes en Ezeiza. El foco estará puesto directamente en el partido del sábado ante el Matador en Victoria, que funciona como la última prueba antes de los octavos de final de la Copa Sudamericana. El certamen continental se transformó en la prioridad absoluta y la única vía de escape para un River que camina por la cornisa.
La dirigencia mantiene el respaldo público al entrenador puertas adentro, pero la paciencia de los hinchas se agotó en las tribunas. El equipo no muestra signos de reacción y el interrogante sobre cuánta banca le queda al DT sobrevuela el día a día en Núñez. En el Monumental ya se lo apunta como uno de los principales responsables del mal momento.
River retomará el trabajo el martes con la cabeza puesta en el viaje a Victoria. El encuentro ante Tigre se disputará el sábado a las 17 y será la antesala de la revancha copera en busca de cortar la racha adversa.
