(ARGENTINA).- “Cuatro caídas oficiales al hilo. Situación insostenible”. La frase de Germán Balcarce retrató la dura actualidad de River, que este domingo cayó 1 a 0 ante Rosario Central en el Más Monumental y profundizó su crisis en el Torneo Clausura. El equipo de Eduardo Coudet volvió a exhibir un rendimiento flojo y se retiró del campo entre insultos.
La derrota es la tercera consecutiva en el torneo local y la quinta en los últimos seis partidos, según contabilizó Juan Balbi. Para Balcarce, se trata de cuatro caídas oficiales al hilo. Más allá de la diferencia en los números, el diagnóstico es el mismo: River no reacciona y los cuestionamientos crecen.
El estadio se volvió un hervidero. Los hinchas primero apuntaron contra los jugadores con el grito “Jugadores, la con… de su madre” y luego dirigieron su bronca hacia la dirigencia con “La comisión, la comisión…”. Germán Balcarce detalló que ese reclamo directo contra los dirigentes no se escuchaba en el Monumental desde la presidencia de Daniel Passarella.
A pesar del panorama sombrío, Balcarce remarcó que el equipo no mereció perder. “River no mereció perder hoy, pero poco importan los merecimientos cuando las derrotas se repiten”, dijo. Una mirada similar aportó Juan Cortese: “River sigue siendo un equipo imponente cuanto ataca, endeble cuando defiende y ahora los hinchas estallaron el Monumental gritando contra jugadores, dirigentes y cuerpo técnico. Otra derrota con los mismos errores de siempre”.
Juan Balbi apuntó al funcionamiento colectivo y puso el foco en la falta de respuestas del cuerpo técnico. “El equipo de Coudet juega mal y no liga. Momento crítico, sin tiempo ni margen. Nadie sabe cómo se podrá torcer esto”, sostuvo. Además, pidió “contagiarse del pibe Freitas”, uno de los pocos que mostró rebeldía en la noche.
El “que se vayan todos” y la silbatina fueron el telón de fondo de una jornada que dejó a flor de piel el malestar general. Balbi cerró su análisis con una advertencia: “El hincha ya soporta demasiado y apuntó contra la comisión. El “que se vayan todos” y la silbatina no pueden ser costumbre”.
River quedó en una posición incómoda en el Clausura y sin margen de error. Deberá encontrar respuestas inmediatas mientras el clima en Núñez se vuelve cada vez más hostil.
