(ARGENTINA).- «Si te preguntás a mí, si mañana se va a Coudet o lo que pase con Coudet, si esto llega a mal puerto, yo no iría a buscar a Ramón. Yo iría a buscar a alguien de River, pero más joven.»
Leo Uranga encendió el debate en su programa de Radio Splendid y dejó en claro que una eventual salida de Eduardo Coudet no debería derivar en el regreso de Ramón Díaz al banco de River. En lugar de la nostalgia, el periodista apostó por un nombre concreto: Pablo Aimar.
Uranga reconoció que su postura no es mayoritaria en el mundo Millonario. “Entiendo la nostalgia y además es cierto lo que dicen ustedes: la espalda de Ramón que tendría tiempo para trabajar si sucede lo peor con Coudet no es para cualquiera este momento”, explicó. Para él, Ramón Díaz es un ídolo indiscutido, pero insistió en que prefiere mirar hacia adelante. “Ramón es muy grande, es ídolo de River y ya está”, sentenció.
La crisis que puso a Coudet contra las cuerdas
El presente de River explica por qué el ciclo del Chacho tambalea. El equipo acumula tres golpes consecutivos: la eliminación en la Copa Argentina a manos de Aldosivi y las derrotas ante Barracas Central en el Monumental y frente a Gimnasia de La Plata como visitante. Fue uno de los peores arranques de semestre en décadas, justo después de haber sido subcampeón del Apertura y líder invicto de su grupo en la Copa Sudamericana. El domingo, contra Rosario Central en el Más Monumental, la recuperación debe ser inmediata.
Los refuerzos que llegaron para darle jerarquía al plantel no terminan de responder. Nicolás Otamendi arribó como estandarte defensivo pero la estructura sigue endeble. Ángel Correa, por quien se invirtieron casi 20 millones de dólares, apenas disputó dos partidos. Mauro Arambarri y Giovanni González dejaron una imagen pobre entre los hinchas en sus pocos minutos, y Rafael Santos Borré tampoco convence. A eso se suma la controversia por la larga lista de apartados de la pretemporada: casi dos meses después del anuncio, solo salieron Paulo Díaz y Maximiliano Meza, mientras que la polémica partida de Juan Fernando Quintero sigue fresca.
El mercado de pases y la confección del equipo también ponen bajo la lupa a la dirigencia. Pablo Longoria, director deportivo, y el presidente Stéfano Di Carlo son señalados por los fanáticos ante los magros resultados y la escasa capacidad de reacción en los últimos mercados.
En ese contexto, Uranga trajo un dato que suele perderse de vista. “Creo que este momento de River, para marcar una diferencia, es que pareciera tener una parte resuelta que es el principal problema de los otros 25, 26, 27 equipos de fútbol de primera división, que es lo económico”, analizó. Eso, sumado a la chance de apostar por un técnico del paladar riverplatense como Pablo Aimar, lo lleva a inclinarse por dar vuelta la página sin recurrir a viejos próceres de la talla de Ramón Díaz.
La inmediatez del torneo Clausura y los octavos de final de la Copa Sudamericana obligan a un golpe de timón rápido. La próxima función de River en el Monumental ante Rosario Central puede ser el último cartucho para que el proyecto de Coudet conserve algo de crédito.
