Aunque Eduardo Coudet y sus dirigidos centran su atención en una rápida recuperación durante el arranque de la segunda parte de la temporada, la dirigencia de River continúa mostrándose activa en el mercado de pases. Tanto en cuestión de arribos como de posibles despedidas, como quedó en evidencia hace unas horas al repasar el acuerdo que cerraría Stefano Di Carlo en España.
Todo comenzó hace unas cuantas semanas, luego de que Eduardo Coudet señale sus imprescindibles para el resto del semestre y deje afuera de la pretemporada a los que tenían chances de cruzar la puerta de salida. En este contexto, se convirtió en protagonista un jugador que se perfilaba como titular en un primer momento, pero que perdió bastante terreno y quedó relegado.
El apuntado en cuestión era Santiago Lencina, quien, a pesar de encontrarse afianzado en Primera, consideraba un cambio de aire para su carrera. Una realidad que no pasó desapercibida en España, debido a que el Burgos de la Segunda División puso en marcha las gestiones para quedarse con su pase y cumplió en gran parte las pretensiones del Millo.
“Principio de acuerdo para que Santiago Lencina siga su carrera en el Burgos. Ni a la Premier League, ni a Italia, ni a Portugal, ni a Brasil como se quiso instalar. SU destino está en la Segunda División del fútbol español. Será un préstamo por 12 meses con opción de compra“, confirmó Germán García Grova, anticipando la salida del mediocampista.
La postura de River en el mercado de pases
Más allá de que las salidas superan ampliamente a los arribos durante el mercado de pases, la dirigencia de River todavía no dice basta y busca concretar las últimas despedidas del plantel. De esta manera, también dirían adiós Álex Woiski, Giuliano Galoppo, Ian Subiabre, Germán Pezzella, Kevin Castaño, Fabricio Bustos y Maximiliano Salas, a pesar del poco tiempo que queda en el mercado de pases.

