(ARGENTINA).- “Spartak Moscú solo se desprende de Esequiel Barco mediante una transferencia definitiva”, informó el periodista Lucho Castañares. La definición de los rusos trastocó los planes del futbolista y, de inmediato, encendió la gestión en Núñez: River ya negocia para repatriar a Esequiel Barco en este mercado de pases, con el visto bueno de Eduardo Coudet.
Según el reporte de Castañares, la primera intención de Barco había sido regresar a Independiente mediante un préstamo, pero Spartak de Moscú rechazó cualquier cesión temporaria. Al mismo tiempo, Germán García Grova sumó que el jugador “se quiere ir de Europa por ‘cuestiones personales’ y la operación no sería nada sencilla”. Con el Rojo fuera de carrera por la postura rusa, River emergió como destino posible y ya inició contactos desde las oficinas del Monumental.
El Chacho busca un volante creativo que le devuelva ritmo y pausa a un mediocampo que perdió ciertas características tras la depuración del plantel. Barco conoce el club y el fútbol argentino, y su capacidad para jugar entre líneas encaja con la necesidad de un armador que alimente a los delanteros. Su última temporada en Rusia habla de un jugador en plenitud: disputó 37 partidos oficiales, marcó 8 goles y se consagró campeón de un título nacional.
El obstáculo principal es financiero. Spartak de Moscú compró su ficha en 2024 por 16 millones de euros y solo acepta una venta definitiva. Hasta el momento no trascendieron cifras concretas de la negociación, pero el monto que pretenden los rusos aleja cualquier alternativa de préstamo con opción. A River le toca afrontar una inversión alta si quiere repescar a Esequiel Barco, el mismo jugador que en 2022 había adquirido por 11 millones de dólares desde Atlanta United.
En medio de los sondeos, Barco dejó un guiño explícito. Antes de reiniciar la temporada, subió a Instagram una historia donde se tatuaba el trofeo de la Copa de Rusia vistiendo el short de River. La imagen se viralizó y ahora toma otro espesor con la negociación en marcha. El volante es titular en el Spartak —el último fin de semana jugó el clásico contra el Zenit— pero su voluntad de salir acerca la chance de un reencuentro.
Las gestiones están en etapa preliminar y no hay un plazo definido para la resolución. Mientras River evalúa contraofertas y los rusos esperan una propuesta formal, la operación quedó planteada bajo una premisa excluyente: si Barco vuelve al fútbol argentino, será con una transferencia definitiva.
