(ARGENTINA).- "¿NACE UNA ALIANZA ENTRE CLUBES? Racing de Montevideo está en tratativas con River, con el fin de darle espacio a juveniles que no tienen lugar en el primer equipo", dijo Gero Frare. Las conversaciones entre ambas instituciones apuntan a ceder jóvenes futbolistas del Millonario al conjunto uruguayo.
Fernando Cavenaghi, presidente y director deportivo de Racing de Montevideo, encabeza las negociaciones con el CARP. Su doble rol en la institución charrúa lo convierte en el interlocutor directo de una operatoria que ya tiene antecedentes.
Franco Paredes se sumó a Racing en 2023 y Felipe Álvarez hizo lo propio en 2025, ambos provenientes de River. Esas dos salidas, resueltas sin sobresaltos y con buen rendimiento de los pibes en el fútbol uruguayo, le dieron cuerpo a la idea de un esquema más permanente.
Un vínculo con historia
Las cesiones de Paredes y Álvarez allanaron el terreno para lo que hoy se discute: una relación más estable que garantice un flujo regular de juveniles hacia Montevideo. La experiencia previa despejó las dudas tanto del lado argentino como del uruguayo.
Para el club de la banda roja charrúa, incorporar juveniles de River implica reforzar el plantel con talento formado en una de las canteras más exigentes del continente, sin necesidad de grandes inversiones. A la vez, le da proyección regional a una institución que busca consolidarse como un destino serio para el fogueo de jugadores.
Para River, una vinculación estratégica con el fútbol uruguayo le permitiría acelerar el rodaje de sus pibes en una liga competitiva, manteniendo el control sobre sus fichas. El certamen charrúa es un escenario ideal para que los juveniles sumen minutos de alto voltaje antes de volver a Núñez con otro recorrido.
El Millonario tiene un plantel profesional extenso y varios juveniles que, por la profundidad del banco, no encuentran lugar en la Primera. Nombres como Lencina, Freitas o Subiabre esperan su oportunidad y una salida a préstamo a un club como Racing de Montevideo se presenta como un paso lógico para su desarrollo.
El modelo no es nuevo: otros equipos europeos y sudamericanos ya explotan alianzas con clubes de ligas menores para foguear talento sin perderlo de vista. Lo que está en juego ahora es si River y el equipo de Montevideo sellan un vínculo que les dé previsibilidad a ambas partes.
Las conversaciones continúan y, de concretarse, le abrirán un nuevo destino internacional a las futuras promesas del Millonario. El primer mojón ya está puesto: Paredes en 2023 y Álvarez en 2025 marcaron el camino. Ahora falta que la voluntad de las dirigencias termine de convertir la prueba en política definitiva.
El perfil que busca Racing de Montevideo encaja con el tipo de jugador que River necesita foguear: juveniles con proyección que no encuentran minutos en el primer equipo y que precisan competencia real para terminar de afirmarse. La liga uruguaya ofrece roce, visibilidad regional y un costo de adaptación bajo para los futbolistas argentinos, lo que acelera el retorno de la inversión deportiva.
Además, la cercanía geográfica y cultural entre Buenos Aires y Montevideo facilita el seguimiento semanal de los cedidos, algo que muchos clubes europeos ponderan a la hora de elegir destinos para sus promesas. En ese sentido, una alianza formal reduciría los tiempos de negociación caso por caso y establecería condiciones marco que agilicen las futuras cesiones.
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