(ARGENTINA).- Nicolás Otamendi optó por no tomarse vacaciones y quiere ponerse de inmediato bajo las órdenes de Eduardo Coudet en River para estar disponible en el debut del Torneo Clausura, apenas cinco días después de haber disputado la final del Mundial 2026 con la Selección Argentina.
Las versiones sobre su participación el sábado ante Barracas Central son contrapuestas. Olé informó que el defensor "podría llegar a Argentina, sumarse a los entrenamientos del club del cual es hincha fanático y hasta jugar el sábado a las 19.15 ante Barracas Central por la primera fecha del Clausura", siempre que Coudet así lo disponga. La información destaca el excelente estado físico del campeón del mundo, que acumuló 243 minutos en siete de los ocho partidos de la Copa del Mundo.
En cambio, otro sector de la prensa partidaria sostuvo que el club les dará descanso a los dos mundialistas. Según esa versión, "Otamendi y Montiel no estarán disponibles contra Barracas el sábado, y seguramente tampoco ante Gimnasia, por la segunda fecha. Así, volverían para la fecha 3 o 4 del Clausura". El miércoles 29 de julio visitarán a Gimnasia y el domingo 2 de agosto recibirán a Rosario Central.
El propio Otamendi había dejado en claro su postura antes del Mundial, cuando explicó los motivos de su llegada a Núñez. "Como todos saben, soy hincha. La decisión fue fácil, obviamente. Pero en mi caso, el Chacho tuvo la disponibilidad para llamarme ni bien asumió, o sea a las dos semanas, y me convenció. Me dio su apoyo y siempre es lindo cuando el entrenador te llama y te quiere. No tuve dudas de volver a la Argentina", dijo el zaguero tras un amistoso de la Selección contra Islandia.
La urgencia de Coudet es innegable. River viene de quedar eliminado de la Copa Argentina al caer 1-3 contra Aldosivi y mostró un nivel defensivo muy pobre. El equipo necesita un golpe anímico y la presencia de un referente como Otamendi, de 38 años, con más de 4.300 minutos en la temporada con Benfica antes del Mundial y que disputó su último partido con la Selección Argentina en la final ante España.
La Selección arribó a Buenos Aires el lunes 20 de julio por la tarde y, si bien el club preveía darles descanso a los mundialistas, el marcador central dejó en claro que quiere sumarse de inmediato para dar una mano. La decisión final quedará en manos del cuerpo técnico: si aceptan su voluntad de no parar, el sábado a las 19.15 Otamendi podría cumplir el sueño de debutar en el Monumental con la banda roja puesta.
