(ARGENTINA).- “Lo de Giovanni González es un espanto. No sabe parar la pelota. Tiene los mismos problemas que un cuatro del Federal A”. La sentencia, filosa, la pronunció Renzo Pantich respecto al reemplazo de Fabricio Bustos apenas horas después del batacazo que dejó a River afuera de la Copa Argentina. El Millonario cayó 3-1 ante Aldosivi en Salta y se despidió en 16avos de final de un torneo que representaba una vía directa a la Copa Libertadores 2027.
El equipo de Eduardo Coudet mostró una versión alarmante desde el arranque. Aldosivi, que pelea por no descender y que apenas había ganado un partido en el año, le expuso todas las falencias defensivas con un doblete de Tomás Fernández y un tanto de Nicolás Cordero. Rafael Santos Borré descontó sobre el final, pero fue apenas un maquillaje para lo que el propio entrenador definió sin vueltas: “Lo de hoy fue un papelón”.
En ese contexto de desconcierto colectivo, la lupa de Pantich apuntó directo al lateral derecho uruguayo, refuerzo en este mercado de pases. Giovanni González tuvo un debut oficial para el olvido y el analista deportivo lo fulminó con una pregunta retórica: “No sé qué le vio Longoria”. La presentación del ex Krasnodar generó consenso crítico: las calificaciones de los principales diarios deportivos coincidieron en señalar su rendimiento con un 2, la nota más baja del equipo. Sufrió cada avance marplatense por su espalda y no pesó en ataque.
Pero las críticas no se limitaron a un solo nombre. Pantich cargó contra el funcionamiento general de River, al que calificó como un equipo sin trabajo táctico visible después de 47 días de pretemporada. Según el analista, el equipo no puede completar tres pases seguidos, nadie pide la pelota, nadie gambetea y nadie patea al arco. “En River nadie entiende dónde está jugando”, disparó.
La eliminación también destapó una polémica que excede lo futbolístico. Coudet se desligó de la poda masiva del plantel y aseguró que “la decisión de excluir a los quince futbolistas fue del club”. La afirmación expone la interna entre el cuerpo técnico y la dirigencia en un momento de máxima tensión, con una decena de jugadores entrenándose apartados en el predio de Cantilo a la espera de una resolución. El DT también confirmó que Juan Fernando Quintero “se tiene que presentar a entrenarse el jueves”, tras completar sus vacaciones después del Mundial con Colombia.
El golpe deja a River sin margen de error para el resto del semestre. La derrota no solo frustró la ilusión de levantar un título federal, sino que cortó un camino directo hacia la próxima edición de la Libertadores. Ahora, la obligación de torcer el rumbo recae sobre un plantel que suma apenas 17 convocados —tres de ellos arqueros— y que todavía espera por la incorporación de refuerzos de jerarquía como Ángel Correa y Nicolás Otamendi, este último todavía afectado a la Selección Argentina por el Mundial 2026.
