(ARGENTINA).- “Estoy en River, no ha cambiado nada”, dejó en claro Juanfer Quintero durante el Mundial. Con la eliminación de Colombia ya consumada, Juanfer Quintero se tomará entre 7 y 10 días de licencia antes de volver a los entrenamientos, pero en el club hay una sensación que inquieta: más allá de la declaración pública del futbolista, creen que el ídolo de Madrid elegirá irse en este mercado de pases.
La directiva de River quiere que Juanfer Quintero se quede, pero nota señales que apuntan a una despedida. La secuencia está fresca: tras un Mundial en el que la Selección Colombia cayó por penales ante Suiza en octavos de final, Quintero regresa con licencia y con la promesa de sumarse al plantel de Eduardo Coudet en el River Camp. Sin embargo, la paz parece frágil.
El entrenador ya dijo en reiteradas ocasiones que lo considera un jugador importante, aunque casi nunca lo usó como titular cuando paró al equipo de gala. Chacho valora su capacidad para abrir defensas cerradas y cambiar partidos como revulsivo, pero la falta de agresividad física para la presión lo relegó. A eso se suma su turbia salida en la final del Apertura ante Belgrano, donde apenas sumó un puñado de minutos y el malestar quedó flotando en el ambiente.
El propio presidente Stéfano Di Carlo dejó correr la incertidumbre al afirmar que el colombiano “tenía licencia para decidir”, un gesto de gratitud hacia uno de los grandes héroes de la Copa Libertadores ganada en Madrid. Esa libertad inquieta en Núñez porque, a lo largo de su carrera, Quintero ya forzó su salida de River en dos etapas y repitió la estrategia en Racing, América de Cali y el Shenzhen FC de China. Nadie se atreve a descartar otro final abrupto.
La situación opuesta de Castaño
Quien tampoco seguirá, pero por razones muy distintas, es Kevin Castaño. El volante también regresa de la cita mundialista y gozará de la misma licencia antes de presentarse, aunque su panorama es diametralmente opuesto: la decisión de Coudet es que entrene por separado, a la espera de una oferta de compra o un préstamo. En 45 partidos nunca marcó ni encontró regularidad desde que llegó del fútbol ruso. A diferencia del “10”, su ciclo está definitivamente agotado.
Con el plantel que ya retomó la pretemporada a la espera de los octavos de final de la Copa Sudamericana, los días de descanso de Juanfer Quintero le sirven a River para contener la respiración. La promesa del jugador —“no ha cambiado nada”— está sobre la mesa, pero la historia del colombiano está llena de golpes de timón.


