(ARGENTINA).- Mientras River busca darle salida a varios jugadores que no entran en los planes de Eduardo Coudet, Giuliano Galoppo atraviesa una situación de parálisis total: sin ofertas concretas del extranjero, librado a sondeos que nunca se formalizaron y entrenando en el predio de Cantilo junto a otros futbolistas marginados.
La única comunicación que recibió la dirigencia fue un llamado de Rosario Central por Galoppo, que fue descartado de inmediato. La institución no está dispuesta a venderlo a otro club del fútbol argentino y solamente considerará una oferta que llegue desde el exterior.
Desde afuera del país solo aparecieron contactos informales. Cagliari de Italia preguntó por el futbolista pero nunca acercó una propuesta formal. También hubo sondeos infructuosos de Racing de Santander de España y Atlanta United de la MLS, ninguno de los cuales derivó en una negociación concreta.
El destino al que apunta el mediocampista es México. Sin embargo, desde ese país todavía no hubo acercamientos con River. Mientras aguarda, Giuliano Galoppo se entrena en Cantilo con otros siete borrados: Salas, Lencina, Subiabre, Bustos, Pezzella, Viña y Woiski. Próximamente se sumarán Páez, Galarza Fonda y Castaño.
Por qué se abre la puerta
River invirtió 3 millones de dólares para adquirir la mitad del pase de Galoppo a principios de 2025, después de un préstamo inicial. La operación incluyó los pases de Enzo Díaz y Gonzalo Tapia, ambos cedidos a Sao Paulo. El volante firmó contrato hasta el 31 de diciembre de 2028, por lo que el club necesita vender para recuperar parte de esa inversión.
En su paso por el club, Giuliano Galoppo disputó 48 partidos, convirtió 8 goles y dio una asistencia. Números que no alcanzaron para que Eduardo Coudet lo considerara dentro del proyecto deportivo, lo que precipitó su marginación del plantel profesional.
Hasta el cierre de esta nota, el entorno del jugador no se pronunció. La dirigencia de River aguarda que aparezca una oferta desde el exterior, mientras el mercado de pases avanza y el tiempo empieza a jugar en contra de una operación que, por ahora, no encuentra destino.


