(ARGENTINA).- «Gonzalo Montiel (5) Entró a los 104 por Nahuel Molina y terminó amonestado por una falta sobre Helio Varela en el borde del área.»
La calificación de Nicolás Baier, enviado especial de ESPN a Estados Unidos, refleja el rendimiento de un Gonzalo Montiel que estuvo lejos de ser la solución para Lionel Scaloni en el agónico triunfo de Argentina por 3 a 2 sobre Cabo Verde, en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El defensor de River Plate, que venía de perderse los amistosos previos y los tres partidos de la fase de grupos por una lesión muscular, sumó sus primeros minutos en la Copa del Mundo en el peor momento y ante un rival que estuvo a centímetros de forzar la definición por penales.
Montiel ingresó sobre el cierre de la primera mitad del tiempo suplementario para reemplazar a Nahuel Molina. Lejos de aportar la solidez defensiva que requería el campeón defensor para sostener la ventaja, el lateral quedó señalado por una infracción evitable que pudo haber cambiado la historia de la clasificación. A los 118 minutos, cuando el reloj ya consumía los últimos segundos del alargue, derribó con una carga desmedida al extremo Helio Varela en la medialuna del área, provocando un tiro libre frontal que llevaba un peligro evidente.
La ejecución de Sidny Lopes Cabral desde esa pelota parada tuvo destino de ángulo y exigió una intervención monumental de Emiliano Martínez para enviar la pelota al córner. Fue la segunda atajada descomunal del marplatense en ese lapso, evitando así que el error de Montiel se transformara en un empate 3 a 3 que hubiese sido catastrófico para el seleccionado nacional. La imagen del defensor, con la mirada perdida tras ver la trayectoria del remate, pintó de cuerpo entero una actuación para el olvido.
El bajo rendimiento de Gonzalo Montiel en Miami contrasta con la huella imborrable que el nacido en Virrey del Pino dejó en la historia grande de la Albiceleste. Fue él quien, con una sangre fría admirable, ejecutó el penal decisivo en la final de Qatar 2022 contra Francia para darle la tercera estrella a Argentina. Ese antecedente de héroe en las definiciones no alcanzó para disimular un presente futbolístico opaco en el que, cada vez que le toca ingresar desde el banco, transmite más inseguridad que el aplomo que supo exhibir en aquella tarde en Lusail.
El presente del “Cachete” no es sencillo. La molestia muscular que arrastraba desde su última participación con River Plate en la final del Torneo Apertura —donde su equipo cayó 3 a 2 ante Belgrano— lo marginó de la fase de grupos. Además, en el plano personal, el defensor atravesó en los últimos años un proceso judicial por una denuncia de abuso sexual. La causa tuvo un cierre definitivo en diciembre de 2024, cuando el juez Gustavo Banco resolvió su sobreseimiento al considerar la fiscalía, a cargo de Luis Alberto Brogna, que el hecho denunciado “no existió”. Pese al cierre legal, el ruido extrafutbolístico formó parte de un año y medio turbulento en su carrera.
La calificación numérica del 1×1 de ESPN (5 puntos) coloca a Gonzalo Montiel entre los puntos más flojos de un equipo argentino que, sin los goles de Lisandro Martínez y el cabezazo de Cristian Romero que desencadenó el 3-2, podría haber pagado muy caro el bajón de sus suplentes. En la habitual rotación de Scaloni, el DT volvió a inclinarse por Molina como titular, pero el ingreso del ex Sevilla y Nottingham Forest está lejos de ofrecerle garantías de recambio en un puesto donde no abundan las alternativas.
Si algo caracterizó al ciclo del oriundo de González Catán en la selección mayor fue su efectividad desde los doce pasos. Antes del épico penal en la final del mundo, ya había convertido en la tanda contra Países Bajos por los cuartos de final de esa misma Copa del Mundo, y luego repetiría en 2024 frente a Ecuador por la Copa América. Sin embargo, en el juego dinámico, la versión 2026 de Montiel parece padecer cada aceleración rival, acumulando faltas innecesarias que en una instancia de eliminación directa pueden ser letales.
Mientras el plantel argentino ya se prepara para el cruce de octavos de final frente a Egipto, el rendimiento de los relevos es una alarma que Scaloni deberá atender con urgencia. La próxima parada de Gonzalo Montiel, una vez finalizada su participación mundialista, será la vuelta a la actividad con el conjunto millonario, que enfrenta un partido pendiente por la segunda ronda de la Copa Argentina el próximo 18 de julio.


